Para el gobernador Pérez Bernier, esas maniobras navales conjuntas podrían generar “algún tipo de conflicto mayor”, dadas las posturas políticas en la región.
“Nos preocupa porque somos los más cercanos y posiblemente los más afectados en cualquier momento que pueda resultar algún tipo de conflicto mayor en las relaciones entre Colombia, Venezuela y Estados Unidos”, dijo el funcionario.
Añadió que bien “se sabe de la buena relación que tiene Colombia y los Estados Unidos y los señalamientos que el presidente Chávez ha realizado frente a esto.
El pasado 10 de septiembre, por otra parte, la ex ministra de Defensa, Marta Lucía Ramírez, advirtió también sobre los riesgos que implica el anuncio de que buques rusos realizarán maniobras conjuntas con navíos venezolanos en aguas del Atlántico.
Ramírez señaló, en una constancia que presentó ante la comisión segunda del Senado de su país (de relaciones internacionales), la necesidad de elevar consultas ante organismos como la Unión de Naciones Suramericanas y la Organización de Estados Americanos para discutir la conveniencia de traer a América Latina las tensiones globales entre potencias.
Para la también senadora, las tensiones entre Estados Unidos y Rusia se están trasladando a los escenarios andino y caribeño, y anotó que es un hecho que merece toda la atención de la institucionalidad colombiana.
Dos días antes, el 8 de septiembre en Moscú, el portavoz de la Armada de Rusia, capitán de navío Ígor Dígalo, anunció que buques rusos realizarán maniobras conjuntas con navíos venezolanos.
Los anuncios se suman a los del presidente Chávez de desarrollar ejercicios militares conjuntos con las Fuerzas Navales y Aéreas rusas en el mar Caribe.
Según la ex ministra Ramírez, esa situación se constituye en un evento que amenaza la seguridad y estabilidad de la región. Los ejercicios navales de Venezuela y Rusia en aguas caribeñas se realizarán entre los próximos 10 y 14 de noviembre.