Al medio día del lunes el huracán más temido de la temporada llegó a Louisiana. ‘Gustav’ venía convertido en un ciclón poderoso y las autoridades esperaban lo peor. Desde el presidente George W. Bush hasta el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, advirtieron de las terribles consecuencias que el huracán podría traer.
Las lecciones de ‘Katrina’, el huracán que hace 3 años arrasó la ciudad, quedaron bien aprendidas y por eso se ordenó la evacuación de 2 millones de personas. Según las autoridades locales, sólo 10.000 habitantes se negaron a abandonar sus casas y esperaron a ‘Gustav’ en la zona de riesgo.
Sin embargo, el ciclón perdió fuerza cuando tocó costas estadounidenses. En el Golfo de México el fenómeno climático estaba clasificado en categoría 4, es decir muy fuerte y destructivo, pero al llegar fue degradado a categoría 2, una tormenta fuerte.
El agua pasó parcialmente por encima del Canal Industrial de Nueva Orleans, pero funcionarios de la ciudad y del cuerpo de ingenieros del ejército aseguraron que los diques, parcialmente reconstruidos luego del paso de ‘Katrina’, podrán resistir. En agosto de 2005, ese mismo dique se rompió causando efectos desastrosos. Grandes partes de la parroquia Saint Bernard y del Precinto Nueve quedaron sumergidas bajo las aguas.
“Nos sentimos cautelosamente optimistas de que no habrá una falla catastrófica de los muros” , dijo el coronel Jeff Bedey, comandante de la oficina de protección de los huracanes, una dependencia del ejército.
A pesar de que el huracán no golpeó con tanta fuerza como aseguraron los pronósticos, el presidente Bush y otras autoridades pidieron a la población ser cautelosa. “Esta tormenta todavía tiene que pasar. Es un suceso grave”, dijo el mandatario desde un centro operativo de emergencias en Austin (Texas), adonde viajó ayer para supervisar las labores de evacuación. Bush ha elogiado los esfuerzos de las autoridades federales, estatales y locales para movilizar a los ciudadanos de las zonas en peligro.
Mientras ‘Gustav’ dejaba su estela en Louisiana, el Centro Nacional de Huracanes anunció que la tormenta tropical ‘Hanna’ se convirtió en huracán y estaba provocando un fuerte oleaje, lluvia y ventiscas en el Atlántico, en las cercanías de las Bahamas así como de Turcos y Caicos, una cadena de islas en el Atlántico.
Se emitieron advertencias de huracán para estas zonas, pues según los meteorólogos el huracán podría golpear el territorio estadounidense en los próximos días. Según los pronósticos, Hanna podría tocar tierra en cualquier parte, desde Miami hasta los bancos exteriores de Carolina del Norte esta semana. Elgobierno ya se prepara para esta nueva emergencia.
En la actual temporada de huracanes en el Atlántico (del 1 de junio al 30 de noviembre), que se advirtió sería muy fuerte, se han formado ocho tormentas y tres huracanes hasta ahora.