El tema con los camioneros en Brasil sigue caliente. El presidente de la Asociación Brasileña de los Camioneros (Abcam), José da Fonseca Lopes, denunció hoy que hay "infiltrados" que "quieren derribar el Gobierno" y que amenazan a los transportistas que han llegado a un acuerdo para poner fin a la huelga.
"Ya no es el camionero quien está en huelga. Hay un grupo muy fuerte de infiltrados que están dejando los camiones atrapados en todas partes. Son personas que quieren derribar el Gobierno", expresó Fonseca.
Abcam aceptó y firmó en la víspera un acuerdo con el Gobierno para poner fin a la paralización, que hoy completa ocho días y ha provocado un agudo desabastecimiento en gran parte del país.
(Le puede interesar: Brasil al borde del colapso económico y social por huelga de camioneros)
Fonseca afirmó además que muchos de los transportistas en huelga "quieren volver a trabajar" pero "tienen miedo" porque están sufriendo amenazas de "forma violenta" en todo el país.
Según estimó el dirigente, unos 250.000 camiones aún están parados, pero el escenario está "bien encaminado" para que la situación se normalice hasta este martes.
En una nota publicada hoy, la Abcam informó que esperaba una "reducción significativa" en el número de camiones parados y calificó como "victoria" el acuerdo llegado con el Gobierno brasileño.
El Gobierno de Brasil anunció la noche del domingo un nuevo acuerdo con los camioneros que incluye una caída del precio del diesel de 0,46 reales (unos 0,13 dólares) por los próximos 60 días, lo que mejora la oferta anterior, rechazada por los sindicatos.
(Lea: Desabastecimiento golpea a Brasil tras una semana de huelga de camioneros)
También se propone la eliminación de uno de los impuestos que inciden sobre el combustible y otros beneficios en relación a los peajes que pagan los camiones, lo cual ha sido en principio aceptado por los huelguistas.
Los sindicatos, entre ellos la Abcam, que hace ocho días iniciaron la protesta por las continuas y fuertes alzas del diesel aplicadas por la estatal Petrobras en medio de las turbulencias del mercado internacional de crudo, se dieron por satisfechos e instaron a sus afiliados a retomar el trabajo a partir de hoy mismo.