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La compleja identidad política de Kanye West, el rapero que quiere ser presidente de EE. UU.

Respaldado por Elon Musk, rechazado por Hillary Duff. El rapero Kanye West anunció sus intenciones de ser presidente de Estados Unidos. ¿Qué puede esperar la arena política y el pueblo de su candidatura?

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05 de julio de 2020 - 09:01 p. m.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con el rapero Kanye West en la Oficina Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, el 11 de octubre de 2018. / AFP
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con el rapero Kanye West en la Oficina Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, el 11 de octubre de 2018. / AFP
Foto: AFP - Agencia AFP
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Las ambiciones políticas de Kanye Omari West no son nuevas. En 2015, durante los MTV Video Music Awars, el popular rapero originario de Atlanta, Georgia, al sur de Estados Unidos, dijo que tenía la intención de lanzarse a la presidencia en 2020. Las personas que lo acompañaban se burlaron de él. “De qué se ríen?”, preguntó el cantante. Nadie tomó en serio su declaración. Pero otra celebridad terminó por lanzarse a la presidencia por aquel entonces. La misma que hoy ocupa la Casa Blanca.Por eso, cuando West dijo el sábado en la noche que pretende postularse a la presidencia para las elecciones de 2024, todo el mundo comenzó a tomarlo en serio en esta ocasión.

Pero ¿qué puede esperar el país de la presidencia del creador de álbumes como Graduation y The College Dropout?

La identidad política de West, quien en 2019 pidió que lo llamaran solo ‘Ye’, es compleja. Incluso a veces contradictoria y llena de cambios. Sin duda, su posición más llamativa ha sido su férreo apoyo al presidente Donald Trump, con quien goza de una amistad fuerte. En 2018, el cantante y el mandatario republicano se reunieron en la Casa Blanca para discutir reformas al sistema penitenciario. Allí, usando una gorra de ‘Make America Great Again’ (Hagamos a Estados Unidos Grande de Nuevo, el lema de la campaña de Trump), West pronunció un discurso junto a su esposa, Kim Kardashian, en apoyo al Partido Republicano.

“La gente espera que si eres negro tienes que ser demócrata. Tengo una, he tenido conversaciones que básicamente decían que el bienestar es la razón por la cual mucha gente negra termina siendo demócrata. Dicen que, en primer lugar, es una cantidad limitada de trabajos. Entonces los padres pierden el trabajo y dicen: ‘Le daremos más dinero por tener más hijos en su hogar’. Y luego, nos deshicimos de los institutos de salud mental en los años 80 y 90, y las tasas de prisión se dispararon”, manifestó el cantante.

Vea también: Reunión entre Kanye West y Donald Trump en Washington

West alaba a Trump. “Ambos somos energía del dragón. Él es mi hermano”, dice el rapero sobre el presidente. Pero también copia su estilo y comparte sus posiciones. Ha dicho que las manifestaciones de Black Lives Matter son hechas por un montón de “niños pequeños que fingen estar oprimidos” y que la alarma por los ataques de nacionalistas blancos es simplemente “estúpida”. También parece desconocer la historia como el actual presidente, pues dijo que la esclavitud fue una “opción”, restándole importancia al sufrimiento de los afroamericanos en los últimos cuatro siglos en el país. Sobre esto, el cantante remarcó que el “racismo es un concepto anticuado”, y que la enmienda que abolió la esclavitud debería eliminarse. Sin embargo, ese romance con los republicanos no siempre ha sido dulce. En 2005, el cantante criticó fuertemente al presidente George W. Bush por “no preocuparse por los negros” luego de la tragedia del huracán Katrina. Pero él mismo parece no preocuparse por los miembros de su comunidad al invisibilizar sus tragedias y sus luchas.

Los arrebatos de West son muy reconocidos. En 2009, mientras la cantante de pop Taylor Swift recibió un premio en los MTV Music Awards de ese año, West subió al escenario para decir que el reconocimiento a Swift se había tratado de un robo, y que la verdadera merecedora del galardón era la cantante Beyoncé. Por tal impertinencia, el presidente Barack Obama señaló que West había sido un “burro”, un comentario al que el cantante respondió en una de sus canciones.

“Dicen que fui la abominación de la nación de Obama”, dice West en ‘Power’.

West ha sido un brillante productor musical. Pero su desconocimiento sobre la realidad del país hace que sea una pésima opción para dirigir la nación. Sin embargo, ya ha recibido apoyos de algunos de sus amigos como el emprendedor y magnate de la tecnología Elon Musk, quien afirmó estar con él en su campaña.

Por otro lado, Hillary Duff, cantante y estrella de Disney, se ha burlado sobre la candidatura de Kanye debido a sus posiciones políticas lejanas a lo que necesita el país en este momento, como el uso de máscaras faciales para evitar la propagación del coronavirus. Por esa razón, en tono de ironía, Duff también manifestó que se lanzaría la a presidencia.

El significado de las ‘estrellas’ en el poder

Para Cas Mudde, columnista de The Guardian y profesor de la UGAF Stanley Wade Shelton en la escuela de asuntos públicos e internacionales de la Universidad de Georgia, el hecho de que cada vez se presenten más celebridades a cargos públicos es un “signo de nuestro declive político”.

“Algunas personas esperan que el fracaso “inevitable” de la presidencia de Trump cure de una vez por todas a los estadounidenses del amor por la política de celebridades. Esto es ingenuo y miope. En primer lugar, para muchos republicanos no está fallando en absoluto. En segundo lugar, incluso cuando muchos estarán descontentos con él y desconfíen de otros políticos famosos, no ven alternativas mejores. Esta es la razón principal por la que las celebridades (piensan) en entrar en política y las personas (piensan) en votar por ellas: la falta de opciones atractivas entre los políticos experimentados”, escribió Mudde en 2018.

“Mientras el establecimiento republicano siga respondiendo a todos los deseos de Trump, y el establecimiento demócrata no vaya más allá de una campaña de “Trump es malo, vote por nosotros”, los extraños verán la oportunidad de ingresar a la carrera y los votantes buscarán afuera opciones”, concluyó. Sus palabras son proféticas y de alguna manera desalentadoras, pues el sistema político, como bien señala, continúa premiando al reconocimiento de los nombres, como el de West y Trump, por encima de la preparación. Estamos en un campo de verdaderos políticos sin inspiración y aspiración, como Mudde dice.

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