
La industria petrolera de Venezuela, que en su momento ayudó a transformar la suerte del país, ha sido diezmada por la mala gestión y varios años de sanciones estadounidenses.
Foto: Agencia Bloomberg
Cada mañana, José Aguilera inspecciona las hojas de sus plantas de cambur y café en su finca en el oriente de Venezuela y calcula cuánto podrá cosechar: casi nada.
Las explosivas llamaradas de la quema en antorcha de los pozos petroleros cercanos arrojan un residuo aceitoso e inflamable sobre las plantas. Las hojas se queman, se secan y se marchitan.
“No hay veneno que pueda combatir el petróleo”, dijo. “Cuando cae, todo se seca”.
La industria petrolera de Venezuela, que en su momento ayudó a transformar la suerte del país, ha sido diezmada por...
Por Isayen Herrera y Sheyla Urdaneta | The New York Times
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