Rafael Guillén Vicente, el Subcomandante Marcos, ha reaparecido tras cinco años de ausencia que estuvieron llenos de especulaciones en torno a su salud. Estuvo presente en un homenaje a José Luis Solís López, conocido como Galeano, un maestro zapatista asesinado en La Realidad el dos de mayo. Guillén, de 57 años, ofreció una conferencia de prensa la madrugada del domingo, en la que anunció que su personaje deaba de existir. Marcos convirtió en el Subcomandante Galeano.
En diciembre de 2007, Marcos había anunciado su retiro de la escena pública “por un buen tiempo”. Desde entonces sus apariciones han sido muy escasas. En enero de 2014 los zapatistas celebraron los 20 años del levantamiento armado con una serie de actos a puertas abiertas. Marcos no asistió. La ausencia de la figura más mediática del movimiento dio fuerza a los rumores que se escuchan desde hace mucho tiempo: la salud del Subcomandante es muy delicada.
“Ni estoy ni he estado enfermo. Ni estoy ni he estado muerto”, dejó claro el guerrillero. “Si alentamos esos rumores fue porque así convenía”, admitió Marcos. El mensaje leído ante medios alternativos es una larga reflexión sobre los veinte años de zapatismo y el papel que él ha jugado a través del tiempo. “El Subcomandante Marcos pasó de ser un vocero a un distractor… si me permiten definir a Marcos el personaje entonces diría sin titubear que fue una botarga”, ironizó.
El retorno del encapuchado no es gratuito. Alza la voz semanas después de que la violencia sacudiera la vida de los zapatistas. El pasado 2 de mayo, José Luis Solís, Galeano, murió en una reyerta entre militantes del EZLN y un grupo de la Cioac-H, un organismo obrero y campesino que tiene añejas rencillas con los zapatistas.