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La resolución emitida por la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la grave crisis entre Ecuador y Colombia por cuenta de una acción de militares colombianos contra un campamento de las Farc en territorio ecuatoriano, no le gustó del todo al presidente Rafael Correa.
Aunque aseguró que estaba contento porque la resolución reafirmó el principio de inviolabilidad del territorio de un estado, dijo estar insatisfecho y a la espera de conocer una condena contundente. Correa señaló que le “complace” que la resolución de la OEA haya reconocido que su Gobierno no tiene “nada que ver con las Farc” como “la infamia que ha querido hacer ver el Gobierno colombiano”. El presidente insistió en que esas denuncias demuestran la “desfachatez, la insolencia del gobierno de Uribe, que no conoce lo que es la decencia, la fraternidad”.
Correa dijo que “estamos agotando todas las instancias diplomáticas para que se condene al agresor (Colombia), pero si esa comunidad internacional no condena sin cuestionamientos, sin medias tintas (...) al agresor, Ecuador sabrá hacer responder al agresor su ultraje”, dijo Correa.
¿Qué podría hacer Ecuador? Según analistas y especialistas en el tema, lo que el vecino país puede hacer es buscar más tribunales internacionales para dirimir el conflicto. “Más allá de las fuertes palabras que se digan de una u otra parte, lo mejor que puede hacer Ecuador es llevar sus inconformidades a otros tribunales como el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”, explicó Alfredo Sayán, analista ecuatoriano.
Esta intención de llevar el diferendo a este escenario fue planteada inicialmente por Ecuador. Sin embargo, según la Organización de Naciones Unidas, ninguno de los tres países involucrados en la crisis ha apelado “hasta ahora” a la intervención del Consejo de Seguridad, máximo órgano de la ONU, encargado de velar por la paz y la seguridad internacional.
En los últimos días, la misión de Ecuador se ha limitado a difundir ante varias representaciones de la ONU y entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad las notas de su Gobierno emitidas en Quito desde el estallido de la crisis. “Ecuador debe estar moviendo todo su engranaje político para conseguir lo que quiere: unas excusas honestas del Gobierno colombiano por haber violado la soberanía y una condena a nivel internacional”, explicó Sayán.
Voces desde Carondelet, Palacio de gobierno de Ecuador, aseguran que lo que ese país busca es una “condena contundente” a Bogotá por haber “violado la soberanía” ecuatoriana en el marco de una operación militar contra las Farc. En otro intento por lograr este objetivo, el Parlamento Andino analizó el caso. Sin embargo, en esa reunión extraordinaria en Lima, se llegó a la misma posición de la OEA: hay que buscar mecanismos de concertación y diálogo, sin condenas.
“Hemos convocado de urgencia a esta reunión para ver qué podemos hacer y para encontrar una solución pacífica e inmediata”, dijo la presidenta del organismo, la ecuatoriana Ivonne Juez de Baki.
Juez de Baki comentó a la prensa ecuatoriana que ha conversado por teléfono con la presidenta chilena, Michelle Bachelet, y que hará lo mismo con el peruano Alan García, “para pedirles que sean ellos quienes inviten a los presidentes de la Comunidad Andina (CAN), especialmente de Ecuador y Colombia, a dialogar sin hostilidades verbales”.
Sobre la reunión detalló que piensan emitir la “Declaración de Lima”, un pronunciamiento muy similar al de la OEA y es muy poco probable que se haga una condena al gobierno de Álvaro Uribe. Ecuador también denunció ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que Colombia violó los derechos humanos de su pueblo al matar al segundo al mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en su territorio.