“Salvar a Estados Unidos” o “Hacer a Estados Unidos grande de nuevo” son algunos de los grandes lemas que han marcado el discurso político de Donald Trump. Sus consignas resuenan en cada rincón del país y cobran especial fuerza cada vez que se acercan unas elecciones.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Fiel a su estilo dramático, ahora Trump anunció que el jueves por la noche se dirigirá a la nación para revelar una “información muy importante”. Aunque aún no ha dado detalles sobre el contenido de su mensaje, medios estadounidenses aseguran que estará relacionado con presuntas denuncias de fraude electoral.
A pocos meses de las elecciones de medio término, el presidente ha insistido en cuestionar la forma en que se desarrollan los comicios en distintos estados y ha reiterado sus denuncias de fraude, pese a la falta de pruebas que las respalden.
En ese contexto, uno de los ejes de su agenda ha sido impulsar el proyecto de ley Save America, que busca endurecer los requisitos para el registro y la votación en las elecciones federales mediante la exigencia de pruebas de ciudadanía y documentos de identidad con fotografía. Según la oposición demócrata y diversas organizaciones de derechos civiles, estas medidas podrían dificultar el acceso al voto para los sectores más vulnerables de la población.
Según explicó Dorian Kantor, director de Kantor Consulting con sede en Berlín y Bogotá, Trump podría hacer referencia a archivos de inteligencia que un grupo de trabajo de la Casa Blanca busca desclasificar y que, según el mandatario y su equipo, contendrían información sobre presuntas fallas en las máquinas de votación que podrían haber permitido una intrusión cibernética extranjera.
Kantor agregó que el proceso de desclasificación se está llevando a cabo a través de la Dirección Nacional de Inteligencia (ODNI), dirigida de manera interina por Bill Pulte, un aliado de Trump sin experiencia previa en inteligencia, a quien el presidente encargó investigar las supuestas elecciones “amañadas” y autorizó públicamente para desclasificar la información que considerara necesaria.
A pesar de no conocer el contenido de los archivos, llama la atención el momento que está escogiendo el mandatario para traer esto a colación, especialmente con el fin de la tregua con Irán y la guerra que continúa, y con las denuncias de brutalidad en contra de los agentes del servicio de control y aduanas (ICE)
Kantor sostuvo que, ante la falta de resultados en temas como la economía y la política exterior, Trump vuelve a centrar la atención en el supuesto fraude electoral para ofrecer un culpable a sus seguidores. Además, advirtió que, aunque los documentos que se desclasifiquen tendrían un escaso valor probatorio, sí podrían erosionar la confianza pública en el sistema electoral.
Las críticas de Trump al sistema electoral se intensificaron tras las elecciones primarias en California. El presidente calificó los comicios de “manipulados” y aseguró, sin presentar pruebas, que se estaba cometiendo un fraude debido a la demora en la publicación de los resultados finales. Además, acusó a los demócratas de intentar “robar” las primarias para la gobernación de California y la alcaldía de Los Ángeles a los candidatos republicanos, a pesar de que los resultados parciales mostraban contiendas muy cerradas en ambas elecciones.
Las acusaciones de fraude electoral también están alineadas con la agenda antimigratoria de Trump, quien ha sostenido, que inmigrantes indocumentados participan ilegalmente en las elecciones estadounidenses. En línea con ese discurso, en junio de este año se conoció que el brazo investigador del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) solicitó a funcionarios electorales de estados clave, como Texas y Carolina del Norte, los expedientes de un grupo específico de votantes. De acuerdo con una cadena de correos electrónicos obtenida por El País, la agencia federal realizó estas peticiones directamente a las autoridades electorales locales.
Además, fuentes cercanas citadas por CBS News afirmaron que Trump también hablará sobre una supuesta injerencia de China en las elecciones estadounidenses y presentará información de inteligencia recientemente desclasificada que, según su administración, respaldaría esa teoría. Sin embargo, funcionarios y exfuncionarios de inteligencia han advertido que, aunque China pudo intentar influir en la opinión pública, no existe evidencia de que haya manipulado votos o alterado el resultado de las elecciones de 2020.
¿Qué propone la ley SAVE y por qué es problemática?
Las elecciones en Estados Unidos funcionan de manera muy diferente a las de Colombia, donde es obligatorio presentar la cédula para poder ejercer el derecho al voto. En EE. UU. no funciona así: en muchos estados no se exige presentar un pasaporte o certificado de nacimiento para registrarse, aunque sí es obligatorio declarar, bajo juramento y con consecuencias penales, que se es ciudadano estadounidense.
Por esto, la ley SAVE exigiría presentar documentos físicos en persona ante un funcionario electoral —incluso a quienes se registran por correo—, lo que elimina en la práctica el registro en línea y por correo.
Kantor explicó que el principal problema de esta medida no es la obligación de declarar la ciudadanía, que ya existe en la legislación estadounidense bajo pena de perjurio, sino la exigencia de presentar documentos para demostrarla. Según el experto, más de 21 millones de ciudadanos con derecho a voto no tienen acceso inmediato a un pasaporte o a un certificado de nacimiento; además, el 52 % de los votantes registrados no cuenta con un pasaporte vigente con su nombre legal actual y el 11 % no puede acceder a su certificado de nacimiento.
“La medida afectaría especialmente a las mujeres casadas y a las personas que han cambiado de nombre, así como a militares, ciudadanos en el exterior, afroamericanos mayores, personas trans y votantes de bajos ingresos, rurales, mayores y jóvenes. En la práctica, el pasaporte termina siendo un marcador de clase”, explicó el especialista.
“La SAVE es un arma partidista mediocre y un arma de legitimidad excelente. Su rendimiento no son votos; es caos y pretexto”, añade Kantor
La narrativa falsa del fraude electoral no es nueva. Como explica Cindy Arson, directora del Programa Latinoamericano del Woodrow Wilson International Center for Scholars, Donald Trump nunca ha reconocido su derrota frente a Joe Biden en las elecciones de 2020, pese a que múltiples investigaciones —incluidas varias realizadas o respaldadas por autoridades y funcionarios del Partido Republicano— no encontraron evidencia de un fraude generalizado que hubiera alterado el resultado de los comicios.
“El presidente va a hacer todo lo posible para impedir que el partido opositor gane en noviembre”, concluyó Arson.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.
Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!
📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com