8 Feb 2019 - 12:30 p. m.

La sorpresiva declaración del Grupo de Contacto sobre Venezuela, ¿qué pasó?

La declaración del Grupo de Contacto sobre Venezuela llama a celebrar elecciones libres con todas las garantías. Fue firmado por Uruguay, que hasta ahora solo había pedido diálogo. ¿Qué efectos tiene este giro en su posición frente a Venezuela?

- Redacción Internacional

Cada vez son más las voces que piden elecciones libres en Venezuela. El Grupo Internacional de Contacto (GCI) sobre Venezuela, en el que participan 14 países de Europa y América Latina, y que tenían presupuestado un plan de cuatro puntos para solucionar la crisis del país, sorprendió con su declaración.

El grupo de contacto sobre Venezuela llamó en Montevideo a la convocatoria de elecciones presidenciales "libres, transparentes y creíbles" para alcanzar una solución pacífica "propiamente venezolana" a la crisis. Al término de su primera reunión, el grupo de países europeos y latinoamericanos se comprometieron en dos puntos principales: "establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible" y "permitir la entrada urgente de asistencia de acuerdo a los principios internacionales".

La declaración supone un revés para Maduro, quien sigue aferrado al poder, pues inicialmente se pensaba que el GCI insistiría en el principio de no intervención en los asuntos de otros países y se había abstenido de pedir elecciones. 

De acuerdo con el periódico El País de Uruguay,  fuentes diplomáticas de ese país dijeron que el gobierno no considera incompatible su participación en este “mecanismo” con estar en el Grupo Internacional de Contacto (GCI), porque lo importante es que se cumpla el objetivo de lograr una salida “en paz” a la crisis venezolana.

"En un principio la declaración final del GCI era similar a la que un día antes había propuesto el Mecanismo de Montevideo. En un borrador se proponía alcanzar un enfoque internacional común para apoyar una resolución pacífica, política, democrática y de los propios venezolanos a la crisis”, pero la versión final cambió sustancialmente.  De los miembros del grupo, solamente Bolivia y México no acompañaron la declaración.

“El GCI apunta a forjar un abordaje internacional común para apoyar una resolución pacífica, política, democrática y propiamente venezolana de la crisis excluyendo el uso de la fuerza a través de elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles, de acuerdo a la Constitución venezolana”, dice el segundo párrafo. 

La declaración fue respaldada además por Costa Rica, Ecuador, Uruguay, Alemania, España, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido y Suecia. Bolivia no la firmó por que primero pide el levantamiento de sanciones a Venezuela y México, que insisitó en el principio de no injerencia. 

El canciller de México, Marcelo Ebrard, dijo este que su país no se suma al Grupo de Contacto Internacional sobre Venezuela, integrado por una docena de naciones europeas y latinoamericanas, porque "por mandato constitucional" no puede apoyar "la injerencia política en otros países".

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¿Qué sigue?

 

Para cumplir con los objetivos de la declaración, el conjunto de países enviará una misión técnica a Venezuela, según la declaración final del encuentro en la capital uruguaya, leída en conferencia de prensa por el canciller anfitrión, Rodolfo Nin Novoa.

El despliegue y entrega de asistencia en áreas de necesidad, considerado "urgente", será coordinado con ACNUR, la agencia la ONU para refugiados. En pos de sus resoluciones iniciales, el grupo de contacto internacional informó que establecerá contactos con ambas partes de la puja de poder en Venezuela y con socios regionales.

Anunció además que los representantes de los países miembros de grupo volverán a reunirse a principios de marzo para examinar los avances.

A diferencia de lo resuelto por el Grupo de Contacto Internacional, que busca "una resolución pacífica, política, democrática y propiamente venezolana, excluyendo el uso de la fuerza, a través de elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles", el Mecanismo de Montevideo "no pone ningún condicionamiento" para las partes involucradas.

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El esquema, compuesto por cuatro etapas -Comunicación Inmediata, Negociación, Compromisos y Implementación-, según Ebrard, comenzará a funcionar la próxima semana con las personas que fueron invitadas a unirse en representación de las naciones.

Para Ebrard, en este momento es necesaria la comunicación entre la oposición y el oficialismo en Venezuela para tratar "los temas más urgentes", como por ejemplo la situación humanitaria del país.

"Vamos a seguir otra metodología (...) las conclusiones del mecanismo, cuando hablen los venezolanos entre sí, si logramos que eso suceda, pueden ser cosas muy diferentes, salidas políticas, salidas pacíficas, pero nosotros no lo estamos determinando de antemano", concluyó

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