
Christian Calderon es uno de los trabajadores con visa H-2A contratados para cosechar cerezas en Kennewick, Washington. Mientras el gobierno de Trump reduce los salarios, los agricultores solicitan más trabajadores extranjeros.
Foto: Grant Hindsley para The New York Times
En los primeros meses del año, miles de hombres se dirigen hacia el norte desde México y Centroamérica para atender los cultivos más delicados de Estados Unidos.
Viajan de noche en autobuses fletados hasta las granjas donde pasan la mayor parte del año recogiendo cosechas como arándanos y apio, productos que aún se cosechan mejor con manos humanas.
Son los trabajadores H-2A de Estados Unidos, llamados así por la visa que les concede el gobierno federal. El programa no tiene límite y está disponible para los empleadores agrícolas estacionales...
Por Lydia DePillis | The New York Times
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