El panorama en el país centroamericano no es muy alentador. A las fuertes lluvias, que dejaron 130 muertos, 60 desaparecidos, 7.000 evacuados y cuantiosos daños, se suma la grave situación de violencia que obligó al gobierno a sacar a la calle a más de 4.000 soldados para reducir los homicidios en un intento por contener la delincuencia, que causa 14 muertes diarias.
El gobierno del presidente Mauricio Funes ordenó a los organismos de socorro iniciar las tareas de remoción de lodo y materiales mientras buscan más víctimas en cinco de los 14 departamentos de país que resultaron afectados por los torrenciales aguaceros provocados por el paso del huracán ‘Ida’, que ahora se dirige a aguas del Golfo de México.
El ministro de Gobernación, Humberto Centeno, detalló que entre las víctimas mortales “hay un aproximado de 49 menores”, con edades entre los 2 y 17 años. “Estamos hablando de que un 40% de los fallecidos son menores de edad”, se lamentó.
Asimismo, Centeno indicó que han sido reportados 108 deslizamientos en todo el país, 1.835 viviendas afectadas, 209 casas totalmente destruidas, 18 puentes averiados, 13 grandes inundaciones y 12 desbordamientos de ríos. “La situación es difícil”, aseguró.