Las primeras noticias llegaron por parte de la Fiscalía venezolana. Según el fiscal general, Tarek Saab, el concejal Albán, detenido el pasado viernes por el atentado al presidente Nicolás Maduro, se suicidó en la sede del Servicio de Inteligencia (Sebin). Aunque las investigaciones ya están en curso, familiares y oposición condenaron el hecho y señalaron al gobierno de Nicolás Maduro.
Según el fiscal, Albán solicitó ir al baño y estando allí se lanzó al vacío. "Las causas por lo que lo hizo vamos a esclarecerlas en todas sus magnitudes", dijo, al tiempo que informó la designación de "dos fiscales nacionales para abrir una exhaustiva investigación".
Por su parte, el ministro del Interior, Néstor Reverol, señaló en Twitter que Albán se encontraba en la sala de espera de la sede del Sebin y "se lanzó por una ventana de las instalaciones cayendo al vacío".
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El partido opositor venezolano de Enrique Capriles y Julio Borges, Primero Justicia (PJ), al cual pertenecía Albán, denunció a su vez que el Gobierno busca ocultar las evidencias del "asesinato" del concejal fallecido Albán incinerando su cuerpo.
El mismo Capriles se pronunció por la extraña muerte a través de su cuenta de Twitter y señaló que quienes conocieron al concejal saben "que NUNCA podría haber actuado contra su vida".
Julio Borges, expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, aseguró, también a través de sus redes sociales: "Nos entregan el cuerpo de Fernando Albán sin procedimientos mínimos forenses y obstaculizando el camino hacia la verdad. No podrán esconder lo ocurrido. La dictadura lo asesinó".
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Su partido denunció una campaña gubernamental que busca criminalizarlo y que ya incluye señalamientos a varios de sus dirigentes como al diputado Juan Requesens quien también fue detenido el 7 de agosto acusado de participar en el atentado contra Maduro.
Amigos, allegados, abogados y diputados se encuentran a las afueras del Sebin pidiendo información, mientras otros se encuentran en la morgue a la espera de que les entreguen el cuerpo.