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Las sanciones a Rusia impulsan una ola de robos de autos en Canadá

Miles de autos robados en Canadá terminan en Rusia, donde alimentan un mercado negro que las sanciones occidentales no lograron frenar.

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Jane Bradley y Michael Schwirtz | The New York Times
29 de agosto de 2026 - 02:00 a. m.
Foto de referencia. Un ejército de ladrones roba camionetas en Canadá para venderlas en Rusia, donde las sanciones convirtieron los autos en símbolo de estatus.
Foto de referencia. Un ejército de ladrones roba camionetas en Canadá para venderlas en Rusia, donde las sanciones convirtieron los autos en símbolo de estatus.
Foto: EFE - ARI SAPERSTEIN
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Una epidemia de robos de autos que afecta a Canadá desde hace años ha alcanzado tal gravedad que, a pesar de las medidas policiales enérgicas, los ladrones se meten en casas solo para robarse las llaves de los vehículos. Cada año desaparecen miles de autos.

Los registros y las entrevistas muestran que el fenómeno se debe, en parte, a una fuente inesperada: un floreciente mercado negro de vehículos occidentales en una Rusia en guerra.

Aunque las prohibiciones occidentales sobre las exportaciones han aislado a Rusia de gran parte del mercado automotriz, no han frenado la demanda de camionetas y SUV de marca. Eso ha dado lugar a una sofisticada red de delincuentes que roba autos, los oculta en contenedores marítimos y los envía a Rusia, a menudo pasando por Medio Oriente.

“Un fruto prohibido siempre es dulce”, dijo Daniil Aleynik, un ciudadano ruso, durante una entrevista realizada en una cárcel ucraniana, donde estaba detenido acusado de participar en una red internacional de robo de autos. “En Canadá hay muchos coches, y robarlos ahí es muy conveniente”.

La Interpol, la organización policial internacional, recibió 4798 reportes de vehículos canadienses robados que habían sido encontrados en Rusia entre febrero de 2024 y julio de 2026, según datos obtenidos por The New York Times y confirmados por dos funcionarios de las fuerzas del orden que hablaron bajo condición de anonimato porque se considera información delicada.

Las camionetas pick-up como la Dodge Ram, la Toyota Tundra y la Ford F-150 tienen una demanda particularmente alta.

Las cifras de la Interpol subestiman considerablemente el problema, pero Rusia es por mucho el principal destino internacional de los autos canadienses reportados a la Interpol, según la Real Policía Montada de Canadá.

La cantidad de coches robados en las calles, estacionamientos y entradas de cocheras de Canadá es un indicador de las consecuencias sorprendentes —y en ocasiones no deseadas— de las sanciones occidentales. Asimismo, una red de contrabandistas y buques cisterna en mal estado se expandió para eludir los embargos petroleros, los grupos criminales se movilizaron para llenar el vacío cuando los fabricantes de automóviles occidentales abandonaron el mercado ruso y muchos países prohibieron las exportaciones de autos hacia ese país.

“Los coches robados no son casualidad”, dijo Renato Schipani, quien supervisa la base de datos de vehículos robados de la Interpol. “Se roban por encargo”.

La demanda de autos occidentales costosos siempre ha sido alta en Rusia. Las sanciones, sin pretenderlo, incentivaron a los vendedores a encontrar vías ilícitas para abastecer el mercado, lo que elevó los precios e hizo de los coches un símbolo de estatus aún mayor, explicó Aleynik en el centro de detención de Chortkiv, en el oeste de Ucrania.

Los funcionarios de las fuerzas del orden, incluso en la Interpol, están investigando si algunas de esas camionetas se están utilizando en campos de batalla en el extranjero. En un video de propaganda transmitido el año pasado por un canal de televisión controlado por el Ministerio de Defensa ruso se veía una hilera de camionetas Dodge Ram en una enorme fábrica de drones rusa. El video mostraba el lanzamiento de un dron desde la parte trasera de una de las camionetas.

En Irán, imágenes satelitales y de fuentes abiertas revisadas por el Times parecen mostrar drones Shahed en la parte trasera de camionetas Toyota Tundra. Hasta la fecha, las autoridades no han rastreado esos vehículos.

Los registros de Interpol son imperfectos. Algunos autos pueden contarse dos veces sin darse cuenta, y algunos países, entre ellos Estados Unidos, no reportan de manera sistemática los robos a la Interpol. Otros no informan sobre los coches recuperados. Sin embargo, las autoridades policiales dicen que las cifras reflejan las tendencias y ofrecen un panorama importante de cómo se mueven los autos robados a nivel internacional.

Desde que comenzó la epidemia de robos de autos en Canadá, en 2021, las autoridades han reformado los cuerpos policiales y destinado decenas de millones de dólares a combatir este delito. Aunque los índices de robo han disminuido, siguen saliendo vehículos robados a través de los puertos de Canadá.

“La mayoría de los vehículos de alto valor todavía se roban para la exportación; ahí es donde está el dinero”, dijo Bryan Gast, un exoficial de policía que ahora es líder de inteligencia del grupo antifraude sin fines de lucro Équité Association.

Los funcionarios canadienses reconocieron desde el principio que los coches robados terminaban en el extranjero, pero al principio se fijaron en los países equivocados.

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‘El salvaje Oeste’

Los robos de autos se dispararon en Canadá luego de que se levantaran los confinamientos por la covid en 2021. Con la cadena de suministro mundial en crisis, los criminales vieron una oportunidad. En menos de un año las tasas de robo de autos en Canadá alcanzaron máximos históricos, y seguían en aumento.

“Era el salvaje Oeste”, dijo Scott Cresswell, un detective de la Policía Regional de York, a las afueras de Toronto. “A la gente le robaban varios coches a la vez. En Toronto llegaban a robarse 30 autos por noche”.

La policía recuperaba tantos coches como podía, pero miles desaparecían cada año. En las zonas críticas de Ontario y Quebec, casi la mitad de los autos robados desaparecían.

En agosto de 2023, las autoridades recuperaron varios coches robados en Toronto. Su investigación los llevó a una red criminal transnacional que exportaba vehículos robados con documentación falsa.

Tras el hallazgo, la agencia fronteriza canadiense cambió su estrategia. Las autoridades se habían enfocado principalmente en investigar lo que llegaba a Canadá; ahora empezaron a poner más atención a lo que salía.

Los agentes comenzaron a registrar contenedores marítimos. Al hacerlo, se dieron cuenta de lo lucrativo que se había vuelto el comercio de coches robados.

Frédéric Bonsaint, un funcionario de la agencia fronteriza, dijo que cada semana su equipo revisaba alrededor de una decena de contenedores en el puerto de Montreal y descubría entre 20 y 30 coches robados con un valor total de hasta USD 2 millones. En otros puertos se realizan controles similares.

Un día de junio, Bonsaint abrió un contenedor marítimo de 12 metros y se asomó con una linterna. Entre colchones viejos, cajas de artículos para el hogar y dos autos legales, había una resplandeciente camioneta Land Rover blanca robada. Un vehículo nuevo de este tipo tenía un valor aproximado de USD 125.000, pero Bonsaint dijo que muy probablemente se vendería por cerca del doble.

“El robo de coches es tan lucrativo para los criminales porque el robo de propiedad no está tan penado como otros delitos, por ejemplo, el narcotráfico”, dijo Bonsaint. “Es un delito de bajo riesgo y alta recompensa”.

La Land Rover iba con destino a África Occidental, dijo Bonsaint. Esa región y Medio Oriente son importantes destinos de coches usados procedentes de todo el mundo. Durante años, las autoridades canadienses creyeron que solo esos mercados impulsaban la industria del robo de autos.

Pero esa no era toda la historia.

La oleada de robos de coches coincidió con las sanciones financieras y las prohibiciones de exportación con las que los gobiernos occidentales esperaban castigar a Rusia por la invasión a gran escala de Ucrania. Eso hizo que los vehículos occidentales se volvieran más valiosos.

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El mercado negro ruso no creó las bandas criminales ni las redes de contrabando de Canadá. Esos elementos ya estaban presentes, dijo Aleynik, el ruso que enfrenta cargos por robo de coches. Las sanciones simplemente aumentaron la demanda y las ganancias.

Una pieza clave del esfuerzo, dijo Aleynik, son los contactos criminales en Canadá que falsifican documentos de aduanas y comparten la información más reciente sobre cómo evadir los controles.

“No voy a señalar a nadie”, dijo Aleynik, “porque yo mismo he usado sus servicios. Pero por eso es tan fácil en Canadá”.

(Aleynik, que en internet usa el seudónimo Wasp Killer, ha cumplido condena en prisión en Rusia por robos de autos, pero niega haber hecho algo ilegal en más de una década. Los fiscales afirman que participó en una red de extorsión, intermediando en la devolución de autos robados a sus dueños a cambio de dinero).

Gast, el exoficial de policía que ahora trabaja en Équité Association, dijo que los compradores internacionales hacían pedidos de autos específicos. Aleynik dijo que eso ocurría a través de mercados en línea que conectan a compradores y vendedores del mercado negro.

Si un comprador pide, por ejemplo, 15 camionetas Land Rover, los buscadores recorren barrios acomodados y centros comerciales de Canadá en busca de esos vehículos.

Los autos robados suelen salir de Canadá por el puerto de Montreal, pero recientemente ha aumentado su salida por Vancouver en respuesta a una ofensiva en la costa este, según señalaron las autoridades.

En 2023, con los robos por las nubes, funcionarios de la Real Policía Montada de Canadá volaron a la sede de la Interpol en Lyon, Francia. Querían ayuda para rastrear los vehículos robados y desarticular las rutas de contrabando. Estaban dispuestos a invertir millones para combatir el problema.

“Canadá se enfrentaba a una gran crisis”, recordó Schipani, el funcionario de la Interpol. “Acudieron a nosotros porque el problema era muy grave”.

La base de datos de la Interpol contiene información sobre más de 11 millones de vehículos de 137 países. Los oficiales que recuperan un auto pueden verificar si fue reportado como robado en el extranjero.

Tras reunirse con los canadienses, Schipani analizó los números y dijo que se percató de que enormes cantidades de autos canadienses recuperados estaban llegando a Europa del Este.

La Interpol tiene la política de no identificar públicamente a los países miembros individuales, pero la Real Policía Montada de Canadá dijo que la mayor cantidad se encontró en Rusia.

Según la Policía Montada, a menudo los contrabandistas trasladaban autos canadienses robados a Rusia a través de Emiratos Árabes Unidos. Los funcionarios dijeron que también habían identificado rutas que pasaban por Georgia, Kazajistán, Kirguistán y Lituania.

La ruta de Canadá a Rusia era visible porque Moscú sigue participando de manera activa en los programas de intercambio de información de Interpol y, en ocasiones, abusa de ellos. Cuando las autoridades rusas investigan un posible auto robado, lo consultan en la base de datos de la Interpol. Cada vez que encuentran una coincidencia, la base de datos se actualiza automáticamente para indicar que un auto robado fue hallado en Rusia.

El año pasado, el equipo de Cresswell en la Policía Regional de York unió fuerzas con Équité, la Interpol y otras autoridades encargadas de hacer cumplir la ley para ayudar a los canadienses a recuperar sus autos robados en el extranjero. El esfuerzo ha devuelto unos 200 vehículos a Canadá, incluidos algunos desde Rusia.

Cresswell dijo que el mes pasado llegaron seis autos robados desde Rusia.

“Repatriar autos desde Rusia es algo que no tiene precedentes”, dijo. “Antes la idea era que, si un auto llega a ese territorio, el auto está perdido”.

¿Por qué devolverían las autoridades rusas autos robados a los países occidentales? Una explicación es que la ley rusa prohíbe el registro de vehículos que figuran en la base de datos de la Interpol. Devolverlos es una forma de evitar que se acumulen autos robados que no se pueden usar. Funcionarios occidentales dicen que Moscú en general es cooperativo cuando se trata de delitos como el robo de autos.

Eso podría cambiar. El mes pasado, Rusia tomó medidas para permitir el registro de autos robados en “países hostiles”, incluido Canadá. Una propuesta del Ministerio del Interior de Rusia protegería a esos autos de ser incautados. Los funcionarios europeos han advertido que esto podría impulsar un aumento en los robos transnacionales de autos.

Recientemente, Canadá aumentó las penas de prisión hasta a 14 años por robo de autos y endureció las normas de fianza.

Aleynik, que fue puesto en libertad bajo fianza hace poco y está a la espera de juicio, restó importancia a los intentos de Occidente por frenar el comercio ilícito. Hay demasiado dinero de por medio, dijo, y la gente está dispuesta a arriesgarse a ir a prisión. En Rusia, quienes roban autos se arriesgan a enfrentarse a la justicia por mano propia.

“En Rusia nadie roba autos, porque si lo haces, no vives mucho tiempo”, dijo. “En Occidente, una vida humana vale más que un auto”.

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Por Jane Bradley y Michael Schwirtz | The New York Times

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