El gobernante, que visitó Libia e Irán entre el fin de semana y el martes pasado, se entrevistó con sus homólogos Muamar Al Gadafi y Mahmud Ahmadineyad con los que también acordó “garantizar” el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas.
Morales declaró en el Palacio de Gobierno de La Paz que quedó “muy impresionado” con la experiencia de esos países en el sector petrolero y con el trabajo que pueden realizar esas misiones con los miembros de su Gobierno, que desde 2006 aplica un proceso de nacionalización del sector.
Destacó especialmente la experiencia de Irán en la petroquímica y que su país espera poder aprovechar para darle a la producción boliviana de gas un valor agregado.
“Hay muchos compromisos adelantados y esperamos que el trabajo técnico pueda garantizar estas inversiones”, dijo el mandatario, al adelantar que también se habló con Ahmadineyad de ayuda para los sectores agrícola e industrial.
En concreto, según Morales, el presidente de Irán también tiene la preocupación de iniciar “rápidamente” su apoyo con la instalación de una planta productora de cemento en la región andina del país.
Bolivia posee las segundas reservas de gas natural en volumen de Suramérica, después de las de Venezuela, y su Gobierno intenta poner en marcha la refundación de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para guiar la nacionalización del sector.