15 Sep 2021 - 12:48 a. m.

Los siete minutos que ponen a temblar a Ariel Henry en Haití

El primer ministro de Haití, Ariel Henry, fue acusado de tener dos conversaciones telefónicas con Félix Badio, uno de los presuntos sospechosos de haber participado en el asesinato del presidente Jovenel Moïse. Antes de que la investigación siguiera su curso, Henry destituyó al fiscal general.

Redacción Mundo

Internacional

Ni Raymond Chandler ni Dennis Lehane pudieron imaginar una novela policíaca con tantos giros y enredos como la que se está escribiendo sobre el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse. La investigación sobre este magnicidio ha incluido asesinos a sueldo que vienen del extranjero, armas proporcionadas por terceros y complots en los que habrían participado quienes se suponía debían defender la vida del exmandatario, y aún no se sabe quién dio la orden. El otro componente de la trama han sido las demandas, trabas y persecuciones a los detectives para dejar en una eterna incógnita la identidad del cerebro de la operación.

Y ahora la resolución del caso parece más lejana que antes con la introducción de un nuevo sospechoso: el actual primer ministro del país, Ariel Henry. El martes, el fiscal general de Haití, Bel-Ford Claude, le envió una carta al juez que lleva el caso de Moïse, Garry Orélien, para que se incluya en la investigación a Henry por su presunta participación en el asesinato del presidente. El fiscal Bel-Ford Claude también envió una carta a la Dirección de Inmigración y Emigración de Haití para solicitar que se le impida la salida del país al primer ministro mientras es investigado. Por todo esto, Henry decidió destituir al fiscal en horas de la tarde, una ofensiva que aumenta la desconfianza sobre el líder haitiano en el país.

Comparte: