Publicidad

Marco Rubio aprobó en memorándum la detención de Beto Coral, que criticó a aliado de Trump

En el documento, el secretario de Estado indicaba que las críticas de Beto Coral hacia un candidato presidencial de su natal Colombia, socavaban la política exterior de EE. UU.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Hamed Aleaziz y Annie Correal / The New York Times
20 de junio de 2026 - 01:56 p. m.
Beto coral, activista y creador de contenido.
Beto coral, activista y creador de contenido.
Foto: Redes sociales
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El gobierno de Donald Trump detuvo esta semana en Phoenix a un migrante colombiano después de que este se pronunció en contra de un candidato a la presidencia de Colombia que ha sido respaldado por el mandatario estadounidense.

Franklin Humberto Coral Garrido, un activista progresista de redes sociales conocido como Beto Coral, es partidario del presidente Gustavo Petro, un político de izquierda que se ha enfrentado al presidente Trump. Ha criticado públicamente a Abelardo de la Espriella, un candidato de derecha respaldado por Trump. Coral fue arrestado por las autoridades migratorias el martes, el mismo día en que el secretario de Estado Marco Rubio emitió un memorándum en el que se determinaba que era susceptible de ser deportado de Estados Unidos.

En el memorándum, Rubio señalaba que Coral llegó a Estados Unidos en 2015 con visa de turista y tiene pendiente una solicitud de asilo. Pero “Coral Garrido ha empleado su estancia en Estados Unidos para llevar a cabo actividades políticas en apoyo del gobierno de Petro” y ha hecho campaña en contra de un candidato a la presidencia, escribió Rubio, según una copia del documento a la que ha tenido acceso The New York Times.

“Permitir que Coral Garrido se quede en Estados Unidos”, continuaba Rubio, “socava los intereses de la política exterior de EE. UU. en los procesos democráticos de Colombia y da a entender que los extranjeros pueden usar plataformas estadounidenses para llevar a cabo campañas de desinformación con motivaciones políticas y acciones judiciales dirigidas contra actores democráticos extranjeros sin que ello tenga consecuencias”.

El memorándum llega luego de un año en el que Rubio ha usado su poder como secretario de Estado para ir a por migrantes en particular. En memorandos anteriores, ha recomendado al Departamento de Seguridad Nacional la deportación de personas concretas, argumentando que su permanencia en Estados Unidos socava la política exterior. La mayoría de sus memorandos se han enfocado en personas que habían protestado de alguna forma contra Israel, como Mahmoud Khalil, el estudiante de la Universidad de Columbia detenido por las autoridades migratorias el año pasado.

El memorándum más reciente parece ser la primera ocasión en que Rubio ha empleado su autoridad para recomendar que se deporte a un activista por su quehacer en relación con unas elecciones extranjeras.

Kerry Doyle, una de las principales abogadas de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE por su sigla en inglés) del gobierno de Joe Biden, considera que la detención de Coral forma parte de la campaña para coartar la libertad de expresión de los inmigrantes.

“Me parece muy irónico, pero también muy preocupante, que el secretario de Estado esté utilizando tácticas de mano dura al estilo de Castro para reprimir la libertad de expresión y la actividad política protegida, aprovechando la enorme autoridad del DHS contra supuestos oponentes que, casualmente, no son ciudadanos”, dijo Doyle, quien ahora es socia de Green & Spiegel, un bufete especializado en derecho de inmigración.

Rubio, que es cubanoestadounidense, ha sido un crítico acérrimo del régimen represivo de Cuba que llegó al poder hace casi 70 años bajo el liderazgo de Fidel Castro.

El Departamento de Estado no ha respondido a las peticiones de comentarios.

Coral, de 40 años, es originario de Medellín, Colombia. Recientemente, se ha pronunciado en contra de De la Espriella, un ex abogado penalista que se enfrentará a un candidato del partido de Petro, Iván Cepeda, en la segunda vuelta electoral del domingo.

De la Espriella, un outsider político, ha polarizado a los colombianos con su ascenso. Algunos han acogido con entusiasmo su mensaje de mano dura en materia de seguridad, mientras que otros advierten de que podría poner en peligro las libertades civiles.

Coral había viajado a Miami unos días antes de su detención, a donde él y otras personas llevaron pancartas para disuadir a los miembros de la diáspora colombiana de votar por De la Espriella.

Coral dijo que también había ido a Miami para presentar una demanda contra De la Espriella. A finales de mayo, Coral presentó una denuncia ante el FBI acusando al abogado de grabar ilegalmente conversaciones telefónicas entre ambos y de publicar el audio en internet, lo que le llevó a sufrir acoso. De la Espriella se había puesto en contacto con Coral de parte del expresidente colombiano Álvaro Uribe, quien había interpuesto una demanda civil acusando a Coral de difamación.

“En repetidas ocasiones lo presionó para que se retractara” sobre Uribe, dijo la expareja de Coral, Tatiana Camacho.

El martes, agentes del ICE interceptaron a Coral cuando volvía a su casa en Phoenix con el hijo de 12 años de la pareja y su perro, dijo Camacho. Coral llamó a Daniel Coronell, un destacado periodista colombiano, quien compartió un video grabado por Coral, dando la noticia de la detención en el mismo momento en que se producía.

“Coral-Garrido entró en el país en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía quedarse seis meses”, dijo el Departamento de Seguridad Nacional en un comunicado. “Se quedó 10 años más de lo permitido por su visado, infringiendo las leyes de nuestro país. Seguirá bajo custodia del ICE a la espera de los trámites de expulsión”.

Gimena Sánchez, directora para los Andes de la Oficina de Washington para América Latina, dijo que esta medida era una escalada descarada por parte del gobierno de Trump. “El mensaje es que no puedes oponerte, criticar ni protestar contra alguien a quien el gobierno de EE. UU. considera un amigo cercano”, afirmó, y señaló que la labor de activismo de Coral no atañía a Estados Unidos.

Camacho dijo en una entrevista que Coral había solicitado asilo después de llegar con un visado de turista hace más de una década. Dijo que él les había mostrado a los agentes que lo detuvieron los documentos de su solicitud de asilo y un permiso de trabajo válido concedido por un juez federal. Coral le contó que los agentes le mostraron una “carta” de Rubio en la que se anulaba su permiso de trabajo y se autorizaba su detención.

De la Espriella, el candidato presidencial, pasó más de una década en Florida, donde se naturalizó como ciudadano estadounidense en 2023. Representó a clientes colombianos de alto perfil, muchos de los cuales se enfrentaban a cargos penales en Colombia relacionados con el narcotráfico y la corrupción. Ha demandado a decenas de periodistas, a quienes suele referirse como “activistas”.

Si es electo, se ha comprometido a “destripar a la izquierda”.

Desde que pasó a la segunda vuelta de las elecciones en Colombia y se ganó el respaldo de Trump —además del apoyo explícito de legisladores republicanos de Estados Unidos, como el senador Bernie Moreno, por Ohio—, De la Espriella les ha dicho a sus oponentes que los perseguirá sin piedad con la ayuda de Estados Unidos.

Poco antes de la detención de Coral, De la Espriella dijo en las redes sociales que habría “buenas noticias para Colombia y para los colombianos patriotas en el exterior”. Publicó imágenes en las que se hacía referencia al subsecretario de Estado Christopher Landau, conocido por revocar los visados de ciudadanos extranjeros considerados una amenaza para los intereses de Estados Unidos.

De la Espriella no ha hecho comentarios directos sobre la detención y no respondió en un primer momento a una solicitud de comentarios.

La expareja de Coral, Camacho, dijo que, después de que Coral fuera detenido el martes en Phoenix, las autoridades lo habían trasladado a El Paso. El viernes, el sistema indicaba que se encontraba en Luisiana, según ella.

“Es preocupante, la verdad”, dijo sobre sus traslados.

Camacho dijo que, aunque Coral parecía desesperado el jueves —la última vez que hablaron—, no había accedido a que lo deportaran. La audiencia de su caso está fijada para el 30 de junio.

Dijo que Coral corría peligro en su país de origen por su activismo político y porque había recibido amenazas después de investigar la muerte de su padre, un agente de policía que formó parte de la operación para atrapar a Pablo Escobar, el famoso jefe del Cartel de Medellín, en la década de 1990.

Coral aún no contaba con abogado, dijo Camacho, porque lo habían trasladado de una jurisdicción a otra.

Petro reaccionó en redes sociales con preocupación ante la noticia de la detención de Coral. Pidió a Trump que interviniera, señalando las denuncias anteriores que Coral había presentado ante las autoridades y alegando que la detención equivalía a una “persecución” política.

El senador Moreno, por su parte, dijo en una publicación en redes sociales: “No puedes venir a Estados Unidos, solicitar asilo y luego actuar como agente extranjero de ese mismo gobierno mientras socavas nuestra política exterior. ¡Que te vaya bien de vuelta en Colombia, Beto!”.

👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.

El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.

Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!

📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com

Por Hamed Aleaziz y Annie Correal / The New York Times

Conoce más

Temas recomendados:

 

Tayrona(31467)Hace 1 hora
Disculpas tan hipócritas de los gringolos. Esa pesadilla de gobierno gringolo actual es una completa indecencia y demencia. Y cómo pueden existir sujetos tan despreciables como el tal "Bernie"Moreno?. Un godo colombiano levantado que se fué para USA como inmigrante y que ahora se las pica de mucha mier... porque fué elegido senador del oprobioso y miserable partido republicano. Coja oficio "Bernie" y dediquese a legislar y no a perseguir colombianos ni a meterle la mano a las elecciones aquí
Martha Ramirez(69929)Hace 1 hora
Desgraciados!! Y más desgraciados son las gentes que votarán por un torturador!!!
antonio bonilla(7747)Hace 1 hora
Beto, coja al cagón de su hijo, a quien ya está utilizando para que recoja dinero para su defensa, y se autodeporta y viene a vivir en el paraiso que Petro construyó en colombia. Si defiende tanto a petro venga y trabaje por el pais junto a el. Deje de estar pagando 1 mil dolares por hora para alquilar avionetas ( minimo 2 horas ) y hacer propaganda politica sobre las playas de miami que muchos ciudadanos americanos no se pueden dar ese lujo.
Mario Reyes Becerra(8676)Hace 1 hora
Además de Daniel Coronel, que otros periodistas residen en EEUU. Van por ellos?
Drizku(32497)Hace 1 hora
¿Outsider? El tigre, es un animal de la especie uribista.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.