Primero llegó su flota armada, con el crucero nuclear 'Pedro El Grande' a la cabeza. Y este miércoles ha llegado a Caracas el presidente de Rusia, Dimitri Medvédev, atraído por la firma de nuevos negocios energéticos, militares y financieros con el gobierno de Hugo Chávez.
Esta visita de dos días ha sido calificada de 'histórica' por sus anfitriones, pues es la primera vez que un mandatario ruso viaja a Venezuela. También es la primera vez, tras el fin de Guerra Fría, que una embarcación rusa navega por aguas caribeñas.
El más importante de los acuerdos que planean suscribir Rusia y Venezuela consiste en la creación de un complejo de producción y procesamiento de hidrocarburos por parte de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y un consorcio de empresas rusas, integrado por Gazprom, Rosneft, Lukoil, TNK-BP y Surguneftgaz. Al menos tres de estas compañías ya tienen asignada la tarea de cuantificar y certificar el volumen de reservas de petrolíferas que posee Venezuela en la Faja del Orinoco (al nororiente del país). El consorcio ruso está trabajando, además, en un plan de desarrollo del sector del gas en Venezuela.
La compra de armas también forma parte de la agenda bilateral. Esta vez, Venezuela adquirirá nuevos tanques de guerra tipo BMP3, MPR y T-72, que se sumarán a la lista de armas que, por más 6.700 millones de dólares, ha comprado Caracas a Rusia desde 2005. En el marco de esas compras y de los convenios de cooperación militar que han suscrito ambas naciones, el próximo 1 de diciembre comenzarán en altamar las maniobras militares entre las flotas rusa y venezolana, en las que participarán 1.150 soldados rusos y 600 venezolanos.
Otro de los proyectos pendientes es el desarrollo de la energía nuclear en Venezuela, con ayuda de Moscú y con fines pacíficos. El presidente Chávez incluso ha hablado de posibilidad de que se construya una central nuclear en el estado Zulia, al noroccidente del país.