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“Sólo en el caso de que el escudo estadounidense sea físicamente emplazado” en Polonia y la República Checa se desplegarán los Iskander, subrayó Lavrov en rueda de prensa, citado por las agencias rusas.
Lavrov insistió en que el despliegue de los Iskander es una respuesta a los planes estadounidenses y que Moscú renunciará a ello si Washington hace lo mismo con los cohetes interceptores y radares en suelo polaco y checo, respectivamente.
“Exigimos que se tomen en consideración las amenazas auténticas, no las inventadas, y que se tomen decisiones colectivas y no unilaterales”, dijo.
Rusia alberga esperanzas de que la nueva Administración del presidente electo de EE.UU. Barack Obama dé marcha atrás en los planes de desplegar elementos estratégicos de su escudo antimisiles, cuando asuma el poder en enero próximo.
Hace una semana, en su primer mensaje sobre el estado de la nación, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, anunció los planes rusos de emplazar cohetes Iskander en Kaliningrado, enclave limítrofe con Polonia y Lituania, países miembros de la OTAN.
“Son medidas forzosas (...) Lamentablemente no nos quieren escuchar”, aseguró Medvédev.
Los Iskander (SS-26 Stone, según la clasificación de la OTAN) tienen un alcance de entre 50 y 300 kilómetros y pueden portar distintas cargas de hasta 480 kilogramos.
Fuentes europeas informaron hoy a la agencia Interfax de que los planes rusos de desplegar Iskander en Kaliningrado serán abordados durante la cumbre UE-Rusia del viernes próximo en Niza (Francia).
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha expresado su inquietud ante la posibilidad de que Kaliningrado acoja antes de 2015 misiles tácticos.
Por su parte, Lituania ha advertido de que, en caso de que esos planes se hagan realidad, reaccionará en consecuencia para garantizar la seguridad nacional.
Por de pronto, el Ministerio de Defensa lituano anunció hoy su intención de sustituir los dos radares actuales de largo alcance de fabricación soviética por otros occidentales, para lo que se convocará un concurso internacional en 2009.
En todo caso, expertos independientes apuntan que los Iskander nunca alcanzarían los radares que EE.UU. tiene previsto colocar en la República Checa y que en el caso de los interceptores polacos, si éstos se encontraran en silos, tampoco podrían causarles desperfectos.