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A Ismael García, exsindicalista y diputado por el Estado Aragua en la Asamblea Nacional (AN), lo han tildado de traidor. Luego de participar en la Asamblea Nacional Constituyente en 1999 y apoyar varias decisiones del gobierno del presidente Hugo Chávez, en 2007 García decidió que su partido, Podemos, no debería fusionarse en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Desde entonces es blanco de duras críticas por parte del chavismo, que se arreciaron luego de rechazar en la AN el proyecto de reforma constitucional promovido por Chávez ese mismo año. Hoy, desde esa orilla de la oposición, critica la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de aplazar indefinidamente la posesión de Chávez y advierte que con ese fallo el oficialismo puede hacer lo que le dé la gana.
¿Cómo es la situación hoy en el país, tras la enfermedad del presidente, el aplazamiento de su posesión y la incertidumbre por el futuro del país?
El problema es que la Constitución nuestra establece que el nuevo período presidencial inicia el 10 de enero de 2013 y eso no ocurrió. El problema es que el Tribunal Supremo de Justicia le dio la razón al oficialismo y dejó abierta la posibilidad de que el presidente se posesione cuando pueda. El TSJ resolvió el problema de orden jurídico, pero no el político. No está claro cómo está el presidente, si podrá gobernar.
¿Está Venezuela paralizada?
Pues la inseguridad, costo de vida y otros temas no están siendo atendidos. Desde el punto de vista del oficialismo, ellos están gobernando gracias a la medida del TSJ, que no comparto, pero que acato. Es el mismo gobierno que no resuelve los mismos problemas que viene viviendo el país.
¿La oposición va a apelar la decisión del TSJ?
Sí, la Mesa de Unidad Democrática está estudiando algunas medidas que puede utilizar a nivel nacional e internacional. Desde 2007 el gobierno viene utilizando la Constitución como plastilina, la van amoldando a lo que necesitan y así no funciona una democracia.
Pero ya la OEA dijo que respetaba la decisión del Tribunal Supremo.
Sí. Algún país miembro de la OEA internamente debería hacer una denuncia. Vamos a ir a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos porque quisiéramos saber cuál es la situación real del presidente, que le digan la verdad al país, no ha habido un informe de una junta médica en Venezuela que avale lo que el gobierno dice.
¿La oposición va a insistir en la marcha para el 23 de enero?
Hay una convocatoria que será ratificada el lunes por la Mesa de Unidad Democrática.
¿Cómo ve la oposición esa demostración de fuerza que hizo el chavismo el jueves, cuando llenó las calles de Caracas con seguidores del presidente?
Nunca hemos negado que ellos tengan esa fuerza y que el presidente sea popular. Si la oposición convocara a la otra mitad del país, haría una movilización igual o más grande que esa. Pero no se trata de fuerza, no desconocemos el liderazgo de Chávez, cuestionamos los procedimientos violatorios de la Constitución.
¿Cómo ve un gobierno del vicepresidente Nicolás Maduro?
A él nadie lo nombró presidente, porque si bien es cierto que reeligieron a Chávez, no lo hicieron con él. Nosotros acatamos, sin estar de acuerdo, la sentencia del TSJ, para que actúen, pero todo dependerá del comportamiento que ellos asuman.
¿Cree que puede haber un diálogo de la oposición con Maduro?
No ha habido un solo llamado al diálogo por parte de Maduro, sólo confrontación y el país militarizado por todos lados. Incluso Daniel Ortega en un acto contra la soberanía del país llamó a los opositores “aves de carroña”, eso es un irrespeto.
¿Cuáles son los proyectos que no han podido ser aprobados en la Asamblea Nacional?
Hay leyes que debieron discutirse, como la Ley de las Misiones, la de la Tercera Edad, de Seguridad Social, Primer Empleo, la Ley del Desarme, porque en el país hay 160.000 muertos, el año pasado hubo 21.000, por armas de fuego. Pero no ha habido voluntad, no se ha aprobado nada. En la Asamblea lo que se debate es el tema de los aliados del gobierno, si se celebra el año de Gadafi o Husein. Los problemas del país no son abordados en el Parlamento.
¿Habrá chavismo sin Chávez?
El chavismo no solo son Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, hay grupos violentos, armados, de derecha, de centro, que llegan para hacerse ricos. Todos tienen su grupo, el único que los une es Chávez, de tal manera que sin su liderazgo no van a tener mayor articulación.
¿La oposición ha utilizado el camino correcto en su lucha?
Esta es una lucha que no es normal ni convencional frente a un gobierno que no respeta la institución, de tal manera que, más allá de los cálculos que podemos hacer, defendemos la Constitución.
¿Henrique Capriles sigue siendo el líder de la oposición?
Más allá de eso, digo que Capriles construyó un liderazgo muy importante en Venezuela. Él debería serlo, pero los partidos políticos y las organizaciones sociales tienen que plantear un proceso profundo de unidad.
¿Más cerca de Estados Unidos?
Fue Roberta Jacobson, subsecretaria del Departamento de Estado para América Latina, la que llamó a finales de noviembre al canciller Nicolás Maduro. Desde entonces el embajador venezolano ante la OEA, Roy Chadertton, ha sido el encargado de continuar con el acercamiento. Según la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, hay interés en su país para mejorar las relaciones con Venezuela, algo que según analistas podría pasar con Maduro, designado por Hugo Chávez como su sucesor. “Hace ya un tiempo que venimos diciendo que queremos mejorar nuestras relaciones con Venezuela”, dijo Nuland. Mauricio Jaramillo, analista de la Universidad del Rosario, explica que “a Washington le interesa volver a tener presencia en América Latina, por eso tratar de hallar una interlocución con Caracas sin cometer los errores que se cometieron con Cuba en la Guerra Fría es una oportunidad para Washington. Y segundo, en este momento el régimen chavista necesita el oxígeno internacional”.