El expresidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) recibió una nueva orden de captura y fue declarado este viernes en “rebeldía” por un tribunal, ya que por segunda vez no se presentó a la audiencia sobre el caso en su contra por trata “agravada” de personas en la que se investiga una presunta relación con una menor con la que habría tenido un hijo.
Además de la orden de aprehensión, el juez Nelson Rocabado también estableció que se debe aplicar al exmandatario un “arraigo nacional”, es decir, la prohibición para que salga del país.
El juez consideró que el argumento que expuso la defensa de Morales de que no pudo asistir a la audiencia debido a que sufre una bronconeumonía y una bradicardia (frecuencia cardíaca baja), “no son elementos legítimos” para no haberse presentado.
Una orden de aprehensión ya había sido ordenada por la fiscalía en el marco de una investigación por la presunta trata de una menor durante su mandato.
En los últimos días, indígenas y cocaleros han formado “anillos de seguridad” para impedir la aprehensión del expresidente Morales.
Desde septiembre, cuando se dispuso su detención, Morales está resguardado en Lauca Eñe, región cocalera del Chapare, su fortín político en el centro del país, dijo a la AFP Vicente Choque, de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia.
Choque, quien se presenta como uno de los responsables de la seguridad del exgobernante, afirmó que hasta 2.000 personas lo han custodiado.
Aunque el paradero de Morales no es desconocido, el gobierno se ha abstenido de enviar a la policía para hacer efectiva la orden de la fiscalía, sin que haya explicado los motivos.
Lo “vamos a defender con nuestras vidas”, sostuvo Choque en días pasados y amenazó con desatar “el apocalipsis” si la fuerza pública “se atreve” a detener a su líder.
Morales, de 65 años y quien gobernó entre 2006 y 2019, fue citado por el juez para que compareciera en la audiencia en la que resolvería una petición del ministerio público para una detención preventiva por seis meses.
El martes el expresidente no se presentó en el juzgado por problemas de salud según alegó su defensa, de acuerdo con la versión de la fiscalía.
Morales está acusado del delito de trata de una menor, a raíz del presunto arreglo que habría tenido con los padres de una adolescente de 15 años.
Según la fiscalía, Morales y la menor sostuvieron una relación en 2015, de la que nació una hija un año después, y que los padres consintieron a cambio de beneficios.
Morales ha negado los cargos y dice ser víctima de un complot ordenado por el presidente Luis Arce, su antiguo aliado y exministro de Economía, para proscribirlo políticamente.
Ambos se disputan la candidatura de la izquierda para las elecciones de agosto próximo, pese a que el líder cocalero fue inhabilitado por la justicia para repostularse.
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