
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante un encuentro en la Casa Blanca.
Foto: EFE - SHAWN THEW / POOL
Hay discursos que, al nombrar lo innombrable y declarar muerto un orden anterior, se incrustan casi instantáneamente en los libros de historia. Pasó con Churchill en 1946 cuando expuso un mundo dividido en dos bloques separados por una “Cortina de hierro”. También con Bush (padre) cuando anunció un “nuevo orden mundial” en los 90, en el que ponía oficialmente fin a esa bipolaridad compartida con la URSS e instalaba un supuesto “orden cooperativo”, pero crudamente reconocía la realidad de un estatus unipolar. “No hay sustituto para el...
Conoce más
