Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
La decisión del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de relajar las sanciones a la vecina Venezuela viene a complicar aún más el panorama colombiano y el de sus empresas. En un sentido envía un preocupante y distorsionado mensaje a toda América Latina acerca de la inconsistencia de la Casa Blanca mientras que refleja la incapacidad de Washington de mantener una línea dura frente a acciones antidemocráticas, incluido el respeto por el estado de derecho. Todo esto sucede mientras que el presidente Gustavo Petro y su gobierno sopesan hasta dónde llevar sus reformas, lo que servirá para envalentonar a quienes están presionando para que se tomen medidas más extremas dentro de su partido.
Ante esta nueva realidad regional muchas empresas en Colombia observan la incertidumbre que se cierne sobre cuestiones críticas y decisiones que deberán tomar en los próximos meses. Otros observan y esperan lo mejor de un nuevo gobierno que ha prometido un cambio radical y una reforma de la economía del país. Pero en el ínterin están desperdiciando un tiempo crítico, que debería dedicar a prepararse para lo que se avecina, dificultades y posibles problemas, así como para hallar nuevos caminos para un potencial crecimiento.
Las empresas no pueden dejar que el miedo a lo desconocido las paralice. Por lo tanto, lo primero que los empresarios deben hacer es identificar sus vulnerabilidades. Por lo que deben observar el plan y los procesos de la propia organización y la preparación de su equipo para gestionar una crisis importante. Un cambio de mentalidad es clave para anticipar y responder a posibles crisis. Los líderes empresariales y sus equipos deben ser flexibles y adaptarse a los momentos adversos con agilidad, por lo que tener un plan escrito no es suficiente, se necesita un desarrollo sostenido de habilidades.
Según empeore la situación de la región, es muy probable que veamos una gran reducción de ayuda económica estadounidense en los próximos años. Después de que el partido demócrata perdiera la Cámara de Representantes le será mucho más difícil a la Administración Biden conseguir aprobación de dinero para sus prioridades presupuestarias, especialmente cuando la solicitud de esos recursos tenga como destino el extranjero.
Además, la prioridad cambió a principios de este año con la invasión rusa a Ucrania por lo que gran parte de los fondos que se destinan a ayudas internacionales ahora se está desviando para apoyar el principal objetivo de la crisis mundial: Ucrania. Lo que se traduce en un es un mayor reto para mantener los existentes niveles de ayuda a Colombia, así como para brindar más apoyo a la situación venezolana.
Los ejecutivos y dueños de empresas deben trabajar en acelerar urgentemente su planificación, auditorías y simulaciones de crisis. Necesitan equipar a sus empleados con la capacidad de responder de manera más efectiva a la operación en un entorno cada vez más incierto y tumultuoso. Es fundamental que la infraestructura y las herramientas de comunicación sean precisas para enfrentar duras críticas y prevenir potenciales crisis. Sin estos elementos es muy probable que un gran número de empresas colombianas en los próximos años se vean arrastradas por tormentas políticas que afectarán drásticamente su capacidad para sostener el crecimiento.
* Exasesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y presidente del Global Situation Room.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Le invitamos a verlas en El Espectador.