20 May 2021 - 10:57 p. m.

¿Por qué los hombres se beneficiaron de alta participación electoral femenina en Chile?

La fuerte irrupción de las mujeres sorprendió en las últimas elecciones en Chile, donde las representantes obtuvieron un fuerte apoyo y lograron romper el prejuicio de que no son competitivas electoralmente.

Agencia AFP

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La elección del fin de semana, destinada en parte a escoger a los 155 constituyentes para redactar la nueva Constitución que reemplazará a la vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), se realizó bajo criterios de paridad de género. Pero nadie apostaba a que eso terminaría por beneficiar a los hombres.

Una vez aplicado el llamado “criterio de corrección” de género, siete hombres se sumaron a la Convención que elaborará el nuevo texto. Finalmente, quedó conformada por 77 mujeres y 78 hombres.

De no haberse aplicado esa regla, hubieran sido 84 las integrantes femeninas.

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En la elección de alcaldes y concejales -desarrolladas en paralelo- las mujeres lograron aumentar de manera histórica su representación, con sonados triunfos en emblemáticos municipios como el de Santiago, con el triunfo de la economista comunista Irací Hassler, o el de la cientista política Emilia Ríos en Ñuñoa.

Además, la ciudad de Valdivia (sur) tendrá por primera vez a una mujer al frente de la alcaldía tras el triunfo de Carla Amtmann.

“Creo que efectivamente esta elección va a marcar un antes y un después para la representación política de las mujeres”, afirma a la AFP Marcela Ríos, representante residente adjunta del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Chile.

Ríos destaca la exitosa implementación “sin cuestionamientos y con mucha legitimidad” de la paridad en la elección de los constituyentes, y “el punto inflexión” que significó para la representación de las mujeres la cantidad de votos obtenidos también en las otras elecciones.

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En las alcaldías, las mujeres aumentaron su representación desde el 24,6% conseguida en 2016 a un 33,2%, mientras que en la elección de concejales se incrementó de 11,9% a un 17,1%.

“Veníamos estancadas desde el 2000, casi dos décadas que no se aumentaba la cantidad de mujeres a cargo de gobiernos locales”, señala Ríos.

Contra el bloqueo de los partidos

La norma de paridad obligó a inscribir a igual número de candidatas y candidatos a la elección de los constituyentes. Pero en las elecciones para las alcaldías, las mujeres alcanzaron sólo al 23% de las candidaturas, y en la de concejales llegaron al 39%.

En el caso de la elección de gobernadores regionales -también realizada el fin de semana- las candidatas representaron sólo el 16% de los postulantes.

Para Pamela Figueroa, politóloga y académica de la Universidad de Santiago y parte del Observatorio Nueva Constitución, “la votación por los constituyentes rompió el mito de que las mujeres no eran elegibles o competitivas electoralmente”.

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El problema estaba en que no eran nominadas. “El gran bloqueo para las mujeres eran los propios partidos políticos, que no ponían mujeres en distritos competitivos”, afirma de su lado Ríos.

Conseguir la inédita elección paritaria de constituyentes fue el resultado de una larga lucha del movimiento feminista chileno que se revitalizó en los últimos años. Eso siguió a una Ley de cuotas establecida en 2016, que sin embargo no logró aumentar lo esperado la participación de las mujeres en la política.

Desde 2018, las organizaciones feministas lograron rearticularse, tomándose las calles y haciendo imprescindible la presencia de las mujeres en el proceso de redacción de la nueva Carta Magna.

El logro es significativo en un país donde recién en 2017 se aprobó una ley de aborto terapéutico, en caso de violación, riesgo de vida para la madre o inviabilidad fetal.

Además, solo el año pasado se eliminó una normativa que prohibía a las mujeres volver a casarse hasta 270 días después del divorcio, para evitar dudas sobre la paternidad de los hijos.

“El feminismo estaba relegado, era algo de extremo si se quiere, se asociaba sólo con la izquierda o sólo con la sociedad civil y las activistas, y lo que tenemos ahora es que hubo una ampliación del feminismo: mujeres desde la derecha hasta la izquierda se autodenominan feministas”, dice Ríos.

Para Figueroa, las temáticas feministas deberían quedar plasmadas en la nueva Constitución: “Se podrá avanzar mucho en la igualdad entre hombres y mujeres, la desigualdad y la agenda de la no violencia que se levantó con la revolución del 2018”, dice a la AFP.

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