Lula recibió de manos del rey Juan Carlos el Premio Internacional Don Quijote de la Mancha, como reconocimiento a su labor institucional en el impulso de la lengua y la cultura española. En esta primera edición de los galardones también fue distinguida la trayectoria del escritor mexicano Carlos Fuentes.
Lula aceptó, con la compañía del presidente Zapatero, agradecido el premio y proclamó su firme convicción en el poder transformador de la cultura.
"El Congreso brasileño aprobó en el 2005 por aclamación una ley que convertía en obligatoria la enseñanza del español en la escuela secundaria. Cerca de nueve millones de alumnos estudian español como segunda lengua en Brasil. Nuestra meta es alcanzar los 12 millones en 2010", dijo.
Ni el monarca español ni el jefe de gobierno escatimaron en elogios hacia la figura del líder brasileño. Juan Carlos subrayó que Lula ha "abierto nuevos horizontes de entendimiento entre los pueblos iberoamericanos", mientras que Rodríguez Zapatero se mostró profundamente agradecido de que Brasil haya elegido el idioma español "para abrirse más allá de sus fronteras".
La ciudad de Toledo le mostró una abierta sonrisa Lula, quien regaló numerosos gestos de complicidad con el rey y el jefe de gobierno español. La entrega de estos premios tuvo lugar en el Museo de Santa Cruz, un antiguo hospital renacentista fundado a finales del siglo XV.
Una estatua de Miguel de Cervantes, ante la que se fotografiaron juntos Lula y Rodríguez Zapatero, recuerda que cerca de este edificio, según cuenta la leyenda, el genial escritor encontró el manuscrito que habría de inspirar 'El Quijote', considerada por muchos como la obra más importante de la lengua española.
El Premio Internacional Don Quijote de La Mancha, concedido por el gobierno de la región española de Castilla-La Mancha y la fundación Santillana, está dotado con 25.000 euros. Tanto Lula como Fuentes recibieron una escultura del artista Manolo Valdés.