“Todo está absolutamente sobre la mesa”, anunció Robert Luna, el sheriff del condado de Los Ángeles, hablando sobre los orígenes de los incendios que están arrasando con la ciudad. En las hipótesis entran las altas temperaturas por calentamiento global, cortocircuitos de antenas eléctricas, relámpagos e incluso piromanía. Sin embargo, no se han encontrado hasta el momento evidencias concretas.
Los incendios activos
Hay tres incendios que amenazan la ciudad desde distintos puntos geográficos, cada uno con características diferentes, pero altamente devastadores para la ciudad de los angelinos. Hasta el momento, las indicaciones de evacuación han afectado a 92.000 personas.
El incendio más devastador, Palisades, se encuentra en la costa oeste de la ciudad entre Santa Mónica y Malibú. Ha consumido 9.000 hectáreas, abarcando áreas urbanizadas, suburbios, residencias de lujo entre montañas y cañones. La cercanía con el océano, sumada a los vientos de Santa Ana, facilitaron su rápida propagación, complicando las labores de contención.
El incendio de Eaton está al noreste del centro de Los Ángeles. Este fuego afecta tanto áreas residenciales como zonas naturales de las montañas de San Gabriel. Hasta el momento, ha destruido cinco hectáreas y media. La combinación de viviendas y vegetación densa en terrenos elevados ha presentado problemas para las labores de extinción del fuego, aumentando su estado de emergencia.
Por último, el incendio de Hurst, el más controlado hasta ahora. Está ubicado en el Valle de San Fernando, una zona densamente poblada con áreas residenciales. Aunque más pequeño, con unas 800 hectáreas consumidas, su propagación se vio facilitada por la sequía extrema que padece desde hace años. La empresa eléctrica Edison International ha señalado que una línea eléctrica dañada podría ser la responsable del incendio en esta área, aunque aún se investiga si la línea cayó antes o después del inicio del fuego.
Sin causas concretas
Expertos atribuyen la gravedad del fenómeno al cambio climático, que ha intensificado los ciclos de sequías y lluvias extremas, creando condiciones ideales para la propagación de incendios. Sin embargo, aunque no hay respuestas definitivas sobre las causas iniciales, sí se conocen los factores que han favorecido su propagación.
Las altas temperaturas han secado la vegetación, haciendo que esta sea más susceptible de arder, mientras que los vientos de Santa Ana han avivado las llamas con su fuerza y sequedad, un factor normal en la zona geográfica, pero sus consecuencias han empeorado debido a las condiciones climáticas extremas.
“Como científico climático, sabía que era hora de dejar Los Ángeles”
Un testimonio que ilustra esta problemática es el del científico climático Peter Kalmus, quien trabaja en la NASA. En un artículo publicado en el New York Times, Kalmus confesó que comenzó a preocuparse por el cambio climático cuando era estudiante de posgrado en 2006. “Mis preocupaciones se hicieron más fuertes a medida que el planeta se calentaba (...) quería gritar a los cuatro vientos para que la gente viera el calentamiento global como la amenaza urgente que es”, escribió. En 2023, Kalmus decidió abandonar Los Ángeles debido al aumento del riesgo de incendios. “El clima de California se volvió más seco, cálido y ardiente (...) temía que nuestro barrio se quemara”, relató. Hace pocos días, un exvecino le informó que su antiguo callejón sin salida había sido consumido por el fuego. “La hermosa casa en la que criamos a nuestros hijos había desaparecido. Finalmente, me salieron las lágrimas”, agregó.
Hasta el momento, los incendios han cobrado 24 vidas y destruido un total de 16.300 hectáreas, dejando una huella de devastación que exige respuestas urgentes para mitigar los efectos de esta crisis.
📧 📬 🌍 Semana a semana tendremos un resumen de las noticias que nos harán sentir que No es el fin del mundo. Si desea inscribirse y recibir todos los lunes nuestro newsletter, puede hacerlo en el siguiente enlace.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
Si le interesa algún tema internacional, quiere enviarnos una opinión sobre nuestro contenido o recibir más información, escríbanos al correo mmedina@elespectador.com o aosorio@elespectador.com