21 Feb 2018 - 11:00 a. m.

¿Qué tiene que aprender Colombia de Brasil en el tema migratorio?

La ONU elogió al país por recibir a miles de venezolanos que huyen de la crisis en su país y prometió movilizar a la comunidad internacional para mejorar la respuesta a esta crisis migratoria. 

redacción internacional

La canciller colombiana, María Ángela Holguín.  / AFP
La canciller colombiana, María Ángela Holguín. / AFP

La oficina de la ONU para los refugiados (ACNUR) estima que cerca de 24.000 venezolanos han solicitado refugio en Brasil. Según datos de esta organización cerca de 133.000 venezolanos han solicitado refugio en otros países entre 2014 y 2017, pero a ellos se agregan otros 363.000 que se han acogido a otras "alternativas legales", que son ofrecidas especialmente por países latinoamericanos.

Se trata de iniciativas adoptadas por Gobiernos, entre los que está el brasileño, que han decidido acoger a los inmigrantes venezolanos y facilitar tanto su documentación como su acceso a los servicios de atención públicos y al mercado de trabajo.  Se refiere a las medidas que implementó hace dos semanas el gobierno de Michel Temer, luego de que Roraima declarara emergencia, tras recibir a más de 40.000 venezolanos.

¿Qué hizo el gobierno de Michel Temer? Duplicó el número de militares en la frontera con Venezuela, destinó recursos para auxiliar a los municipios que se han visto desbordados por el flujo migratorio, implementó un plan para trasladar a una parte de los inmigrantes hacia otros estados, para descongestionar los servicios en Roraima y que los venezolanos puedan acceder a mejores condiciones de vivienda, salud y trabajo.

Ver más: Los venezolanos no sólo llegan a Colombia

Por este plan, Brasil está siendo reconocido como el ejemplo en políticas migratorias. "Brasil está coordinando y liderando una respuesta ejemplar para ayudar a los venezolanos que cruzan la frontera hacia el estado de Roraima (...) El pueblo y el gobierno de Brasil son campeones de la causa de los refugiados", aseguró el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi.

Grandi afirmó que ACNUR apoya "plenamente" las acciones del gobierno, tanto en asistencia humanitaria como en sus planes de redistribuir a los venezolanos en otros estados brasileños en los próximos meses. El funcionario de la ONU indicó que prometió al presidente Michel Temer pedir "a la comunidad internacional que ayude a Brasil en su respuesta a esta situación".

El flujo migratorio se concentra en el pueblo brasileño de Pacaraima, frontera con el pueblo venezolano de Santa Helena de Uairén. Desde ahí, los migrantes se dirigen, muchos de ellos a pie, a Boa Vista, la capital del estado brasileño de Roraima, que está a cerca de 200 kilómetros de distancia.

La capital, con 350.000 habitantes, ya acoge a 40.000 venezolanos, según los datos del Ayuntamiento. Se estima que la cifra subirá a 55.000 hasta julio. Como la ciudad no tiene plazas para todos, muchos, incluso familias con niños, se quedan en las calles y ocupan los espacios públicos, como estaciones de autobuses y las entradas de los hospitales.

“Ellos se enfrentan a una realidad muy difícil cuando llegan aquí. La mayoría está en la calle, pasando hambre. Las plazas están llenas de gente con carteles pidiendo trabajo”, cuenta a la Agencia Anadolu Wagner Moura, presidente de la ONG Fraternidad Sin Fronteras, que construyó el año pasado un centro de gestión participativa para acoger a esa comunidad, con capacidad para 100 familias.

Visita de la canciller

Colombia reportó el mes pasado que más de medio millón de venezolanos habían entrado legal o ilegalmente al país. Mientras Argentina distendió sus requisitos de inmigración para los ciudadanos del país caribeño, 14 naciones de la región pidieron a Caracas que habilite "un corredor humanitario" para ayudar a paliar el desabastecimiento de bienes y servicios vitales.

En Colombia también se diseñó un plan para atender a esta población. Se militarizó la frontera, se creó un implementó un registro de ciudadanos para conocer el perfil de las personas que migran, se congeló la expedición de la Tarjeta de Movilidad Fronteriza, que permitía a miles pasar la frontera temporalmente. 

Ver más: Roraima, signo de la crisis venezolana

El presidente Juan Manuel Santos declaró este lunes que la llegada de venezolanos es "tal vez el problema más serio" que tiene actualmente el país andino y reiteró su disposición a recibir ayuda humanitaria internacional para intentar remediar esa situación. Según los últimos datos oficiales, en Colombia se han instalado 550.000 venezolanos de manera indefinida y unos 37.000 ciudadanos de ese país cruzan la frontera diariamente en busca de un futuro mejor o de la comida y los medicamentos que escasean en Venezuela.

Y justamente para hablar del éxodo masivo de venezolanos, llega este miércoles a Brasilia la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín.

Según un comunicado difundido por la Cancillería brasileña, la ministra colombiana será recibida por el presidente Michel Temer y se entrevistará también con los titulares de Defensa, Raúl Jungmann, y Relaciones Exteriores, Aloysio Nunes. La nota dice que está previsto un "intercambio de experiencias sobre el flujo migratorio venezolano en Brasil y Colombia", dos de los países más afectados por el éxodo que ha generado la aguda crisis política, económica y social que sufre Venezuela.

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El profesor e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, Ronal Rodríguez, explica en un artículo en El Espectador los retos de la migración venezolana. "La dinámica de la migración venezolana ya supera la de los pueblos árabes y africanos en la cuenca del Mediterráneo. Es necesario generar los instrumentos para dimensionar realmente el reto de la migración. Los datos de Migración Colombia son tangenciales y no reflejan el tamaño real del fenómeno, pues la mayoría de los que se encuentran ilegalmente no son registrados, pero tampoco se puede sobredimensionar. Se requiere saber cómo es el flujo de dicha migración para crear instrumentos más acertados de atención. Durante años se creyó que esta problemática era un asunto de europeos o norteamericanos, pero hoy es una realidad que enfrenta Colombia".

Rodríguez dice que la medida más destacable de lo anunciado por Santos es el registro, pues así se conocerá el perfil del venezolano que está llegando al país, que es muy variado.

"Repito lo que ya dijo el secretario general de la ONU, Antonio Guterres: Esperamos que la situación en Venezuela se solucione y rápido", pero hasta que eso ocurra "es necesario" dar una "respuesta meramente humanitaria, no política", subrayó Grandi.

Durante su visita a Brasilia, Holguín también participará en una reunión de un comité de diálogo constituido por Brasil y Colombia, en el que serán analizados diversos aspectos de las relaciones bilaterales. 
 

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