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Sin salida a la crisis: Congreso de Perú no adelantará elecciones; Boluarte insiste

El Legislativo reconsiderará la propuesta para adelantar las elecciones generales para 2023 el lunes, aunque es muy poco probable que la decisión cambie.

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28 de enero de 2023 - 08:05 p. m.
El Congreso de Perú tiene en sus manos atenuar las protestas antigubernamentales que azotan al país desde hace casi dos meses, aprobando un adelanto electoral a 2023.
El Congreso de Perú tiene en sus manos atenuar las protestas antigubernamentales que azotan al país desde hace casi dos meses, aprobando un adelanto electoral a 2023.
Foto: EFE - Paolo Aguilar
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El Congreso de Perú rechazó este sábado adelantar las elecciones generales para 2023, tal como había pedido la presidenta Dina Boluarte. El gobierno continúa evaluando una salida a la grave crisis social y política que atraviesa el país desde hace siete semanas.

Con 45 votos a favor, 65 en contra y dos abstenciones, el Legislativo rechazó la iniciativa del adelanto de elecciones presidenciales para octubre de 2023, inicialmente previstas para abril 2024.

“Con esta votación queda rechazada la propuesta de reforma constitucional para el adelanto de elecciones”, cerró el presidente del Congreso, José Williams.

Pero al cierre de la sesión, con discusiones verbales entre congresistas rivales de fondo, el fujimorismo presentó una “reconsideración” de esta votación que será vista el lunes, aunque es muy difícil que se revierta el resultado.

Cercada por protestas, bloqueos y problemas de escasez, la presidenta Boluarte pidió el viernes al Congreso adelantar las elecciones generales a diciembre de 2023, para salir del “atolladero” que sufre el país desde hace siete semanas, con saldo de 47 muertos.

La presidenta lamentó la decisión y exhortó a las bancadas a “deponer sus intereses partidarios y colocar por encima los intereses del Perú”. Boluarte reconoció que las protestas, bloqueos y la violencia con que piden su renuncia en las calles se ha agudizado. Perú es desde hace siete semanas escenario de manifestaciones que piden la dimisión de la mandataria, quien asumió en su calidad de vicepresidenta tras la destitución y detención del mandatario izquierdista Pedro Castillo el 7 de diciembre por haber intentado disolver el Parlamento.

Las protestas y bloqueos de ruta para reclamar la renuncia de Boluarte, el adelanto de comicios y, en menor medida, convocatoria a una asamblea constitucional, no dan tregua y generan escasez de combustible, alimentos e insumos médicos.

La legisladora Susel Paredes, de centro, lamentó la falta de voluntad en el Congreso para el adelanto de elecciones y criticó a los partidos de derecha como Renovación Popular y Avanza País, que se opusieron al adelanto, y también a los de izquierda, que consideró se aprovecharon para impulsar una Asamblea Constituyente.

“No veo de ninguna de las dos partes una vocación de llegar a un acuerdo y de verdad necesitamos llegar a un acuerdo, para eso estamos los congresistas. Si estamos aquí representando a las distintas posiciones políticas y a las distintas regiones del país, tenemos la obligación de ponernos de acuerdo”, indicó en entrevista a la radio RPP Noticias.

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“No podemos esperar”

En las regiones más furiosas con la destitución de Castillo, y ahora más afectadas por la caída del turismo y la escasez de productos básicos, solo quieren la renuncia de Boluarte.

“No podemos esperar. Tiene que ser pronto”, dijo a la AFP Sandra Zorela, una docente de 53 años en Cusco, joya del turismo internacional y paso obligado a la ciudadela inca Machu Picchu, actualmente casi cerrada.

El ministerio de Comercio y Turismo indicó el viernes que el sector ha perdido 6,2 millones de dólares diarios por la crisis política de los últimos meses, y se han cancelado 85% de los paquetes turísticos.

Entre los episodios violentos del viernes destacó el ataque a la casa del gobernador de Madre Dios, Luis Otsuka, por parte de un grupo que lanzó palos y piedras porque acordó con el Primer Ministro facilitar operaciones para desbloquear las vías en este departamento de la selva, a unos 1.500 km al sureste de Lima.

La Defensoría del Pueblo cuenta 46 civiles fallecidos en los enfrentamientos y un policía quemado vivo, además de 10 civiles —entre ellos dos bebés— muertos en hechos vinculados a los bloqueos.

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Falta o sube todo

Los prolongados bloqueos generaron escasez de combustible, gas licuado de uso doméstico y algunos alimentos en regiones del sur andino y de la selva, pobres e históricamente marginados del centralismo de Lima.

“No hay gas ni gasolina. En las bodegas solo se consiguen víveres no perecibles y todas las cosas están muy caras, hasta el triple de lo normal”, declaró el viernes a la AFP Guillermo Sandino, un experto en marketing radicado en Ica.

El Barrio Chino de esa ciudad ubicada a unos 200 kilómetros de Lima, y punto estratégico en la conexión terrestre entre la capital y el sur de Perú, es clave en los cortes viales impuestos en más de 100 tramos.

Los ministerios de Defensa y del Interior anunciaron el jueves que la Policía y las Fuerzas Armadas desbloquearán las carreteras del país tomadas por los manifestantes. Mientras tanto, en el centro histórico de Lima continúan convocándose manifestaciones.

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