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La situación diplomática entre Venezuela y Estados Unidos, que carecen de embajadores, es "grave y delicada", estimó este martes en Washington el diputado venezolano Carlos Escarrá, quien no obstante afirmó que las relaciones bilaterales en todos los demás ámbitos son "buenas".
"Es grave, es delicado, es importante que Venezuela por supuesto tenga un embajador", dijo Escarrá, directivo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) del presidente Hugo Chávez, en un encuentro con periodistas.
"Pero igual tenemos una embajada que tiene presencia desde el punto de vista cultural, de los factores sociales, del punto de vista político", señaló Escarrá, vicepresidente de la Comisión de Política Exterior del parlamento venezolano.
"Queremos y respetamos al pueblo estadounidense y en ese sentido las relaciones son buenas: relaciones comerciales, culturales, sociales, relaciones de todo tipo", afirmó el diputado, quien se encuentra en Washington para representar al Estado venezolano en las audiencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Estados Unidos y Venezuela, que mantienen tensas relaciones, carecen de embajadores desde diciembre, cuando Washington le retiró la visa diplomática al representante venezolano Bernardo Alvarez, luego de que Chávez vetara al candidato estadounidense para su embajada en Caracas.
Escarrá afirmó que "existirán roces" con Washington si no entiende "que Latinoamérica es un bloque regional con sentimientos, con creencias, con particularidades, con virtudes y defectos como todos los países del mundo".
Las naciones "no pueden relacionarse donde un país impone criterios sobre los demás países", afirmó.
Por otra parte, Escarrá criticó los bombardeos en Libia de los países aliados, entre ellos Estados Unidos, y rechazó los señalamientos contra Chávez por su cercanía con el líder Muamar Gadafi.
"Acá en los Estados Unidos tienen la memoria corta o selectiva: (...) se acuerdan de la foto de Chávez con Gadafi, pero no se acuerdan de la de (francés Nicolás) Sarkozy con Gadafi, la de (italiano Silvio) Berlusconi con Gadafi, la de los reyes de España con Gadafi, la de (estadounidense Barack) Obama con Gadafi", destacó.
"Nuestro problema no es si Gadafi es malo, nuestro problema es que un pueblo no puede ser bombardeado sencillamente por la voluntad de otro pueblo" y menos si a través de los ataques la industria de la guerra ayuda a solventar "los problemas financieros" de las potencias, agregó.