Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
De acuerdo a ese sondeo de la firma SP Investigación y Estudios, si el referéndum fuera este martes, el 20 por ciento apoyaría el “no”, el 13 por ciento votaría en blanco y el 12 por ciento anularía su voto.
Según la encuesta realizada el pasado 2 de agosto, sobre una muestra de 1.160 personas a nivel nacional, se detecta un aumento del apoyo al “sí” con relación a un sondeo del 26 de julio de la misma firma sobre una muestra de 1.330 personas y con un margen de error del 4 por ciento, en ambos casos.
En la encuesta del 26 de julio, la intención de voto afirmativo en la consulta era del 46 por ciento, la del voto negativo del 31 por ciento, los votos en blanco el 13 por ciento y los nulos el 11 por ciento.
Alberto Acosta, ex presidente de la Asamblea Constituyente que elaboró la nueva constitución, dijo que el proyecto de Carta Magna tiene al ser humano como eje, en “una relación dinámica entre Estado, mercado y sociedad”.
El texto del proyecto de nueva Constitución termina con el enfrentamiento Estado-mercado, señaló Acosta en una reunión con la prensa extranjera en Quito.
En ese sentido apuntó que el texto del proyecto constitucional señala que “la economía es social y solidaria, y tiene al ser humano como centro y eje de toda relación”.
“Rechazamos la visión estadocéntrica, respuestas estatizantes a ultranza”, señaló Acosta, del oficialista movimiento Alianza País.
En lo económico -dijo- se recupera la planificación que “para el sector público es obligatoria y para el privado es indicativa”.
Según Acosta, el proyecto de Constitución determina que el Estado puede tener gestión empresarial, preferentemente en cuanto a servicios públicos y la explotación de recursos no renovables del subsuelo, “pero no cierra la puerta a la inversión privada; se la abre con reglas de juego claras”.
“El Estado lo mínimo que puede aspirar a participar en una explotación de recursos no renovables es la mitad de lo que genera como utilidad esa actividad”, señaló, como ejemplo.
Recordó, además, que la nueva Carta Magna, de ser aprobada en el referéndum de septiembre, prohíbe los monopolios y oligopolios.
Aunque señaló que no le satisface la totalidad del proyecto y que faltan leyes que regulen algunos aspectos definidos en el texto, aseguró que no son suficientes argumentos como para echar abajo la nueva carta magna.
Acosta rechazó que la nueva Constitución de más poderes al presidente, que una vez que sea aprobada podrá presentarse a la reelección por una sola vez, y que deje abierta la puerta para una legalización del aborto, como afirman sus detractores.