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Violencia sexual, entre los crímenes que afectan a los niños y las niñas en Haití

Así lo expone un informe reciente de Amnistía Internacional, en el que también llama la atención sobre el tratamiento de los menores de edad reclutados por bandas criminales. Entregó recomendaciones.

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Juliana Valentina Vélez
01 de marzo de 2025 - 01:46 a. m.
Personas caminan cerca de una barricada durante una nueva jornada de movilizaciones contra la inseguridad en la zona de Tabarre en Puerto Príncipe (Haití).
Personas caminan cerca de una barricada durante una nueva jornada de movilizaciones contra la inseguridad en la zona de Tabarre en Puerto Príncipe (Haití).
Foto: EFE - Mentor David Lorens
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El horror y la impunidad se han convertido en el día a día para los haitianos, de forma particular para los niños y las niñas que padecen de forma constante violaciones, secuestros y agresiones sexuales.

Las bandas criminales, que imponen su ley con brutalidad han sido las causantes de estas atrocidades, perpetradas especialmente en Puerto Príncipe y sus alrededores, e intensificadas tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021.

En un informe publicado el 12 de febrero de 2025, Amnistía Internacional cuenta el testimonio de dos hermanas adolescentes que fueron secuestradas tras ir camino a la escuela y luego sometidas a una violación colectiva (una fue vulnerada por 5 hombres y otra por 6). Una de las jóvenes dijo “soy una niña, ¿por qué me pasa esto?”.

La realidad en Haití es desoladora para los más jóvenes. Amnistía Internacional narra que, durante las incursiones de las bandas criminales, tanto en los barrios como en el dominio de ciertas áreas, las niñas han sido raptadas, abusadas y sometidas a la violencia sexual.

La inseguridad no solo abarca los barrios y las calles, sino que también las casas de las niñas. Ya no hay un lugar seguro en el que puedan ocultarse.

El impacto en los niños y las niñas ha ido tan lejos que “las bandas criminales también han explotado sexualmente a niñas en “relaciones” y para el comercio sexual” como explica Amnistía Internacional.

La situación humanitaria en Haití

Las Naciones Unidas afirman que “al menos 5.601 personas murieron en Haití el año pasado 2024 como consecuencia de la violencia de las bandas, lo que supone un aumento de más de 1.000 respecto al total de asesinatos de 2023”.

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, explica que incluso la Policía Nacional de Haití está implicada en las violaciones de los derechos humanos. Según él, “se debe reforzar el mecanismo de supervisión para exigir responsabilidades a los agentes de policía”. Esto se debe a que la mayoría de las víctimas no tienen cómo denunciar las atrocidades que les son causadas.

Türk explicó que en Haití predomina la impunidad acompañada de desigualdades económicas y sociales, más la inexistencia de un Estado de derecho.

Esto implica la ausencia de un marco legal sólido que garantice la justicia, la igualdad y el orden en la sociedad, lo que conlleva a la actual situación del Estado caribeño: corrupción, impunidad, inseguridad, violencia, falta de libertades y derechos, inestabilidad política, crisis económica, pobreza, entre otros.

La violencia contra niños y niñas

El informe de Amnistía Internacional documentó 18 casos de niñas que fueron violadas y sometidas a diversas formas de violencia sexual por los criminales que ocupan Haití.

El documento expone el caso de un adolescente de 17 años que en diciembre de 2023 fue a comprar comida y una banda criminal en Carrefour-Feuilles la secuestró. La banda la llevó a una vivienda donde cinco de sus integrantes la agredieron sexualmente y la amenazaron de muerte si hablaba. Tiempo después, la joven descubrió que estaba embarazada y expresó su angustia por la falta de apoyo.

La explotación sexual de menores es una realidad en Haití, donde una joven de 16 años, residente en el territorio controlado por la banda 5 Segon, relató que se vio obligada a involucrarse en el comercio sexual para alimentar a su hijo. Explicó que negarse no era una opción, ya que las bandas recurren a la violencia y las amenazas para someter a sus víctimas. Amnistía Internacional citó a la joven: “Te ven y te dicen: ‘Vamos’. Si te niegas, te golpean con un arma […] Cualquier día me podrían pegar un tiro. Te agarran y te patean. Unos pagan; otros no”.

El reclutamiento de menores de edad es otro de los problemas. Esto ha llevado al gobierno haitiano a detener a niños y niñas en condiciones inapropiadas. Varios están retenidos sin un juicio porque el Tribunal de Menores de Puerto Príncipe no funciona desde 2019. Además, este “centro de rehabilitación infantil” se encuentra superpoblado [lo que implica falta de condiciones dignas para los infantes y mayores riesgos tanto de violencia como de abuso].

Los menores de edad también se han visto impactados por los grupos de autodefensa (organizaciones de la sociedad civil), que ignoran el hecho de que los reclutados son víctimas de las bandas criminales.

Recomendaciones del informe

En el informe se realiza un llamado a la comunidad internacional para trabajar con Haití en una hoja de ruta que implemente soluciones duraderas. El gobierno haitiano y los donantes internacionales deben generar un plan de protección infantil integral.

La lucha contra la impunidad también es un factor relevante. Debe darse la creación de tribunales especializados para juzgar las violaciones graves de derechos humanos.

Un enfoque basado en derechos humanos también abordaría el hecho de tratar como víctimas a los niños reclutados por bandas criminales y no como delincuentes que forman parte de los grupos armados.

El enfoque para los niños reclutados debe ir de la mano con la desmovilización y la reintegración. Para los sobrevivientes de la violencia sexual, la asistencia médica y jurídica debe ser incluida dentro de la cimentación de un Estado seguro para las víctimas.

Las armas de fuego en Haití también deben ser controladas, pues su flujo masivo permite abusos generalizados por parte de las bandas criminales.

Las deportaciones asimismo juegan un rol importante. Los Estados deben dejar de deportar a los haitianos mientras siga existiendo una crisis de derechos humanos en el país y las bandas criminales se mantengan controlando este.

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Juliana Valentina Vélez

Por Juliana Valentina Vélez

Estudiante de Relaciones Internacionales y Estudios Políticos.jvelez@elespectador.com
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