El llamado del presidente Hugo Chávez a los venezolanos a prepararse para una “guerra con Colombia” pareció caer en oídos sordos. Periodistas de ese país le contaron a El Espectador que la gente en las calles de Caracas descartó la posibilidad de enfrentarse en un conflicto bélico a los colombianos. “Somos países hermanos, nos necesitamos, soy chavista pero no me gustaría una guerra con ningún país”, aseguró Mariela Venegas, una habitante de Mariches, un barrio popular de Caracas.
Por su parte, el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, criticó la postura belicista del gobierno y recordó que el país tiene una vocación pacífica. “Nosotros vamos a proclamar la paz para Venezuela, el país no quiere guerra”, dijo el alcalde, al tiempo que le aconsejó al Presidente declararles la guerra pero a la delincuencia y al hampa, que se tomaron la capital.
Y si en Venezuela hay críticas, en Colombia no faltan. El ex presidente Ernesto Samper criticó la decisión del presidente Álvaro Uribe de llevar la situación ante la OEA y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Según el ex mandatario, “simplemente vamos a asistir a unos debates multilaterales en los cuales se acusará a Venezuela, Venezuela se defenderá, habrá aliados a favor y en contra de Colombia y Venezuela sin que hayamos avanzado en la resolución del conflicto”.
Un conflicto que, según dirigentes de la oposición venezolana, es alimentado por los dos mandatarios. “Se trata de un conflicto generado por las agendas personales de ambos presidentes y que sólo afectan al pueblo”, dijo Julio Borges, líder del partido antichavista Primero Justicia.
En el mismo sentido se pronunció el presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Simón Bolívar, Robert Patiño, quien coincidió con Borges en que la actual situación es una estrategia de distracción de Chávez y de Uribe. “Los liderazgos y respaldos populares de ambos presidentes se ven reforzados por estos encontronazos y los que se ven perjudicados en realidad son los pueblos, sobre todo el fronterizo. Pero que le quede claro al Presidente, ¡yo no voy a la guerra” , agregó el líder universitario a la emisora Unión Radio.
El diferendo, que ya se internacionalizó, está teniendo graves consecuencias. El Senado brasileño pidió aplazar la votación sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur. “Sin duda la amenaza de guerra que hizo Chávez a Colombia hay que estudiarla y tenemos claro que esto puede complicar mucho la votación”, dijo a la Agencia Brasil el senador Gim Argello, subjefe de la bancada oficialista en el Senados.
Además, el canciller brasileño, Celso Amorim, reiteró ayer la voluntad de su país de mediar entre ambos presidentes, siempre y cuando haya voluntad de las partes. “No depende sólo de nosotros”, digo el diplomático.
Ante las críticas, el viceministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Francisco Javier Arias, señaló que el culpable de la actual situación entre su país y Colombia es el presidente colombiano, Álvaro Uribe. En declaraciones a Caracol Radio, dijo que “la guerra la promueve Colombia por autorizar operaciones de control estadounidense en la región”. Su declaración fue respaldada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que en un comunicado señaló estar dispuesto a acompañar a su presidente en caso de un conflicto bélico”.
La Comisión de Relaciones Exteriores de Colombia analizará la situación el 23 de noviembre.