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Torre de Tokio: frase inmortal

Columna para acercar a los hispanohablantes a la cultura japonesa.

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Gonzalo Robledo * @RobledoEnJapon / Especial para El Espectador, Tokio
04 de enero de 2026 - 02:00 a. m.
En el pueblo japonés de Nagoro, la despoblación ha sido tan grave que una mujer comenzó a colocar muñecos en las calles para recrear la presencia humana perdida.
En el pueblo japonés de Nagoro, la despoblación ha sido tan grave que una mujer comenzó a colocar muñecos en las calles para recrear la presencia humana perdida.
Foto: Cortesía de Shikoku Tours
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Japón acaba de galardonar las expresiones más comentadas de 2025 y en primer lugar eligió una frase repetitiva, simple y emotiva que pasará a la historia por ser su autora Sanae Takaichi, la primera mujer en gobernar el archipiélago nipón: “Trabajaré, trabajaré, trabajaré, trabajaré, trabajaré”. (Lea más columnas de Gonzalo Robledo sobre Japón).

Pronunciada el 4 de octubre al agradecer su elección como presidenta de su partido, el Liberal Democrático (PLD), la entonces inminente mandataria enfatizaba así su intención de echar por la borda el equilibrio entre vida personal y vida laboral.

El rosario de verbos, etiquetado en las redes sociales con el equivalente en japonés de “TrabajaréX5”, suscitó críticas y elogios.

Muchos miembros de las generaciones Y y Z calificaron el sonsonete de obsoleto por ser precisamente el exceso de horas de trabajo una de las causas de la irreversible caída demográfica, uno de los más graves problemas sociales que aquejan este país.

En las redes sociales, algunas usuarias señalaron que la primera ministra, que tiene 64 años y no tiene hijos, ignora la situación de las madres trabajadoras que puntualmente deber regresar a sus casas para cuidar de sus hijos pequeños.

Takaichi, quien hace unos meses tuvo que cuidar sola de su marido (un ex parlamentario que estuvo temporalmente paralizado tras un derrame cerebral), argumentó: “No tengo intención de animar a otras personas a trabajar en exceso, ni de sugerir que las largas jornadas laborales sean una virtud”.

La letanía de Takaichi evocó la época de la reconstrucción del país en la inmediata posguerra, cuando surgió en Japón el fenómeno del karoshi o la muerte por exceso de trabajo.

Un usuario de redes sociales dijo: “Como hijo de un hombre que sucumbió al karoshi, oír a la primera ministra decir que desecha el equilibrio vida-trabajo me heló la sangre".

“¿Trabajar cinco veces más? Mi salud mental tiene un límite”, fue otro de los comentarios.

Entre las generaciones mayores el concepto de “TrabajaréX5″ fue recibido con nostalgia de aquella época cuando la empresa era el segundo hogar y muchas firmas ofrecían empleo vitalicio.

El diario económico Nikkei advirtió que el insistente llamado aleja a los trabajadores cualificados que buscan flexibilidad y no “heroísmo laboral”, y ofreció su opinión experta: Para una generación que valora la eficiencia sobre la presencia física, el mantra de “TrabajaréX5″ suena a gestión ineficiente del tiempo.

Otras palabras elegidas, y que reflejan las preocupaciones del país, fueron “viejos medios” (de comunicación), “caza de emergencia” (de osos que atacan a los humanos en zonas rurales), “ochenta aniversario” (del final de la Segunda Guerra Mundial), “aranceles de Trump” y “las dos estaciones” (en referencia a la desaparición gradual de la primavera y el otoño por el cambio climático).

*Periodista y documentalista colombiano radicado en Japón.

Por Gonzalo Robledo * @RobledoEnJapon / Especial para El Espectador, Tokio

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