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El Índice Chapultepec advierte “grave declive de la libertad de prensa en las Américas”

Hay fuertes amenazas por cuenta de “regímenes autoritarios” como por cuenta de democracias que restringen derechos informativos para evitar el control al poder. Colombia quedó en la mitad de la tabla con alerta amarilla.

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Redacción de El Espectador y SIP
11 de marzo de 2026 - 03:00 p. m.
El Índice Chapultepec advierte “grave declive de la libertad de prensa en las Américas”
Foto: Cortesía de OjoPúblico / Jhafet Ruíz
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La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), organización independiente que reúne a la mayoría de medios de comunicación del continente, publicó la sexta edición del Índice Chapultepec que mide anualmente la Libertad de Expresión y que durante 2025 dejó “un escenario particularmente preocupante”.

Según el documento presentado en una rueda de prensa virtual, el promedio global de medición de libertades alcanzó el año pasado su nivel más bajo desde la creación del indicador con una cifra de 47,13 puntos sobre un máximo de 100.

El director ejecutivo de la (SIP), Carlos Lauría, advirtió que los resultados confirman “un deterioro significativo tanto en regímenes autoritarios como en democracias consolidadas”, reflejo de una tendencia regional marcada por presiones políticas, violencia, acoso judicial y crecientes riesgos para el ejercicio del periodismo.

Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP y directora de la Organización Editorial Mexica (OEM) subrayó la proliferación de discursos y prácticas de corte autoritario que buscan presentar a la prensa como “enemigo número uno” con el objetivo de evadir la rendición de cuentas y debilitar el escrutinio público.

León Hernández, coordinador académico del índice e investigador de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), presentó los resultados elaborados a partir de la evaluación de 195 expertos sobre libertad de expresión en 23 países.

Entre los hallazgos más relevantes destacan:

• Liderazgo precario: República Dominicana se mantiene en el primer lugar con 82,17 puntos, siendo la única nación ubicada en la categoría “Con Libertad de Expresión”. Sin embargo, Hernández advirtió sobre la presencia de una “mordaza sigilosa”, caracterizada por el uso discrecional de la publicidad oficial y por la vulnerabilidad económica que afecta a numerosos medios de comunicación.

• Caídas alarmantes: Estados Unidos registró el descenso más pronunciado del índice al perder 22,65 puntos, pasando del cuarto al undécimo lugar. El informe atribuye este retroceso a un entorno marcado por la retórica hostil hacia la prensa durante el gobierno del presidente Donald Trump, la eliminación de ciertas salvaguardas institucionales y episodios de agresiones contra periodistas durante coberturas informativas.

• La franja roja: Venezuela (7,02 puntos) y Nicaragua (18,22 puntos) continúan ubicándose en la categoría “Sin Libertad de Expresión”. En el caso venezolano, la SIP denunció la consolidación de una estructura sistemática de censura que ha derivado en el cierre de más de 400 emisoras de radio y en la detención de 25 periodistas tras los acontecimientos electorales de 2024.

El caso de El Salvador

Sergio Arauz, presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), profundizó en la situación de su país, que se ubica junto a Cuba, Venezuela y Nicaragua en los niveles más críticos del índice.

Arauz denunció una “escalada represiva” en el contexto del régimen de excepción impulsado por el gobierno de Nayib Bukele. Según explicó, el uso de la Ley de Agentes Extranjeros, sumado al hostigamiento judicial contra medios y periodistas, ha obligado al exilio a alrededor de cincuenta periodistas salvadoreños en el último año.

“No hay posibilidades de ejercer el periodismo plenamente sin enfrentar consecuencias cuando existe un Poder Ejecutivo con facultades prácticamente ilimitadas y sin controles efectivos”, afirmó Arauz, subjefe de redacción de El Faro, cuya redacción opera actualmente desde el exterior. Además, alertó sobre el crecimiento de la autocensura entre la población salvadoreña, impulsada por el temor a represalias.

El período analizado se consolida como uno de los más difíciles para el ejercicio del periodismo en la región, marcado por homicidios, detenciones arbitrarias, procesos judiciales y exilios forzados que afectan a periodistas desde México y Centroamérica hasta varios países del Cono Sur.

Entre los mecanismos más frecuentes de restricción figuran la criminalización del periodismo independiente, el uso de discursos estigmatizantes contra la prensa y diversas formas de asfixia económica deliberada contra medios críticos.

Mientras República Dominicana se mantiene como el único país con una puntuación superior a los 80 puntos, seguida por Chile, Canadá, Brasil, Uruguay y Jamaica, gran parte del hemisferio enfrenta el desafío de fortalecer mecanismos de protección para periodistas y revisar marcos legales que restringen o desincentivan la libre expresión.

El caso de Colombia

Colombia quedó ubicada en la mitad de la tabla de medición, puesto 12, con la alerta amarilla de “baja restricción” junto a países como Argentina, Estados Unidos, Paraguay, Costa Rica y Guatemala. Hacia arriba está el grupo de países con “baja restricción”, como Chile, Canadá, Brasil y Uruguay y hacia abajo están los países con “alta restricción”, como Ecuador, Haití, México, Cuba.

Según el informe Chapultepec, en Colombia hay mayor presión contra la libertad informativa de parte del “entorno ejecutivo” con un índice de 4,72 cuando se habla de una “ciudadanía informada y libre de expresarse” frente a un nivel de presión de 3,78 del parte del “entorno legislativo” y uno de 2,28 del “entorno judicial”. Una tendencia similar se mantiene en el apartado de “Violencia e Impunidad Contra Periodistas y Medios” y en el de “Control de Medios”.

El estudio de la SIP señaló también que, de cara a 2026, la región se encamina hacia una etapa marcada por procesos electorales y cambios geopolíticos que podrían redefinir el entorno informativo, planteando nuevos dilemas, desafíos y responsabilidades para la defensa de la libertad de prensa

Por Redacción de El Espectador y SIP

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