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Los ataques múltiples de ayer en los distritos 10 y 11 de la capital francesa se unen a una lista de acciones terroristas cometidas por grupos cercanos al yihadismo en Francia durante este año.
El gobierno francés ha estado en alerta desde los ataques perpetrados por extremistas islámicos al comienzo de este año. El primero de ellos, efectuado el 7 de enero en contra del semanario satírico Charlie Hebdo. Con fusiles automáticos, los hombres irrumpieron en la sede del semanario en París y dispararon hasta 50 veces mientras gritaban Allahu-àkbar (Alá es el más grande). El saldo fue trágico, pues cobró la vida de 12 caricaturistas y dejó 11 personas más heridas. El atentado provocó rechazo mundial y varios medios de comunicación se solidarizaron con Hebdo, por lo que se consideró un ataque a la libertad de expresión.
Al día siguiente, el 8 de enero, un policía francés cayó muerto y otro resultó herido en un tiroteo en los alrededores de París, en la Puerta de Chatillon. Este nuevo atentado también fue de autoría yihadista, según confirmaron posteriormente fuentes del ministerio del Interior galo.
Minutos después de este suceso, se registró una explosión en un restaurante próximo a una mezquita y ubicado en la localidad de Villefranche sur Saone, en la región del Ródano, en el este de Francia, sin que hubiera que lamentar víctimas mortales ni heridos.
Al día siguiente, el 9 de enero, se desarrollaron dos hechos más relacionados con los ataques. Una persecución en contra de los hermanos Saïd y Chérif Kouachi, terminó con la muerte de ambos. Al mismo tiempo, al este de París, se dio una toma de rehenes en un supermercado de comida judía situado en Porte de Vincennes. Como consecuencia de esta acción, cuatro rehenes murieron y otros cuatro fueron gravemente heridos. El asaltante Amedy Coulibaly fue abatido por las fuerzas del orden.
Meses después, en junio, un hombre estrelló un auto en una fábrica de gas en el sureste de Francia, en cuyo portón apareció la cabeza decapitada del gerente de la empresa junto con la inscripción en árabe “Profesión de fe”.