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Alemania, país natal de Benedicto XVI, expresó su "respeto" y su "gratitud" hacia el Papa, quien este lunes anunció su renuncia el 28 de febrero por "falta de fuerzas".
"El gobierno alemán tiene el más gran respeto por el Santo Padre (...) y merece nuestra gratitud por haber llevado la Iglesia como lo ha hecho desde hace ocho años", explicó el portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert, en una rueda de prensa. La jefa de gobierno Angela Merkel hablará por su parte de la renuncia en horas de la mañana, según un comunicado de su gabinete.
Por su parte el presidente francés, François Hollande, consideró "respetable" la decisión del papa Benedicto XVI de poner fin a su Pontificado a finales de febrero.
"No me corresponde a mi hacer comentarios sobre esta decisión que pertenece a la Iglesia. No tengo que decir si está bien. Es una decisión que refleja una voluntad que tiene que ser respetada", afirmó Hollande a la prensa en Pierrefitte-sur-Seine, a las afueras de París.
El presidente francés, que asistía en esa localidad a la inauguración de los Archivos Nacionales franceses, no quiso valorar la decisión de Benedicto XVI.