Las negociaciones iniciadas el lunes en Moscú entre las grandes potencias e Irán sobre el controvertido programa nuclear de la República islámica se desarrollan en un ambiente que "no es positivo", declaró un responsable de la delegación iraní.
"Hasta ahora, el ambiente no es positivo. El establecimiento de un formato (para las negociaciones) es el principal problema", declaró este responsable que mantuvo el anonimato, destacando sin embargo que se trataba de una apreciación "preliminar".
La delegación iraní dirigida por Said Jalili y la de las grandes potencias conducida por Catherine Ashton, jefa de la diplomacia europea y emisaria del grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unidos y Alemania), comenzaron el lunes sus reuniones, de una duración prevista de dos días.
El portavoz de la delegación europea, Michael Mann, indicó por su parte que las grandes potencias mantenían sus exigencias frente a Irán: cesar el enriquecimiento de uranio al 20% y el canje de las reservas de uranio enriquecido al 20% contra el combustible nuclear que Teherán necesita.
"Nuestra prioridad es que los iraníes aborden la cuestión del 20%", que acerca a Irán al nivel de enriquecimiento necesario para la fabricación de la bomba atómica (90%), declaró Mann a los periodistas.
En contrapartida, el grupo 5+1 propone aliviar las sanciones internacionales - seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, de las cuales cuatro acompañadas de sanciones económicas - así como una cooperación en varios terrenos nucleares civiles.
Durante las dos rondas de negociaciones precedentes, en Estambul en abril y en Bagdad en mayo, las partes se limitaron a constatar sus divergencias, en particular en cuanto al enriquecimiento de uranio al 20%.Esta actividad a la que se aferra Irán, sospechoso para las grandes potencias de querer dotarse del arma atómica, es el tema central de las conversaciones en Moscú.