Publicidad

Comienza en Francia utilización experimental de escáneres corporales

Las ondas proyectadas no atraviesan el cuerpo humano y por tanto no son peligrosas; sólo se busca mejorar así las medidas antiterroristas.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Efe - París
22 de febrero de 2010 - 06:39 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Los conocidos como escáneres corporales comenzaron a utilizarse hoy de forma experimental en el aeropuerto parisino Charles de Gaulle, con carácter voluntario para los pasajeros con destino a Estados Unidos, a la espera de que un texto legislativo fije las condiciones precisas de uso.

Los primeros en pasar por el escáner, en la terminal 2E del aeropuerto, fueron los pasajeros de un avión con destino a Miami y el responsable de la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) , Patrick Gandil, subrayó a la prensa que se ha abierto "una fase de evaluación y de experimentación" que durará tres meses.

Gandil insistió en que las ondas proyectadas no atraviesan el cuerpo humano y por tanto no son peligrosas.

También puso el acento en que los viajeros pueden negarse a pasar por el escáner y optar por los tradicionales registros corporales de los agentes de seguridad.

Los agentes encargados de verificar las imágenes -se calculan de 200 a 400 personas inspeccionadas por hora- están en una sala separada físicamente de los pasajeros y para evitar suspicacias no podrán ni registrar ni almacenar los datos.

La máquina de París, de un coste algo inferior a los 200.000 euros, es similar a las otras 200 que ya funcionan en el mundo, esencialmente en Estados Unidos y Rusia, países a los que se han sumado algunos europeos (Holanda y Reino Unido en primer lugar) a petición estadounidense.

Una demanda suscitada tras un atentado frustrado la pasada Navidad cuando un nigeriano subió en Amsterdam a un avión con destino a Estados Unidos con sustancias explosivas.

El organismo público francés que garantiza la protección en el uso de datos informáticos, la CNIL, se ha concertado con sus homólogos europeos y ha insistido en que estos escáneres deben utilizarse respetando las condiciones que aseguren el respeto de la intimidad y la vida privada de las personas.

En concreto, la representación del cuerpo debe ser esquemática, con el rostro y las partes íntimas desenfocados, la visualización de las imágenes se tiene que hacer en un local de acceso reservado sólo para las personas habilitadas y la conservación de esas imágenes ha de limitarse al tiempo necesario del control.

La Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria del Medio Ambiente y del Trabajo (AFSSET) ha emitido un dictamen favorable para la experimentación en el aeropuerto parisino, al tiempo que ha pedido investigaciones sobre "los efectos biológicos de los campos electromagnéticos" generados por el escáner, y en especial los efectos a largo plazo.

En cualquier caso, el experto francés de medicina nuclear y miembro de la Academia de Medicina André Aurengo ha confirmado que teniendo en cuenta las cantidades de energía proyectadas sobre el cuerpo, "los efectos sanitarios parecen ínfimos".

Por Efe - París

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.