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Comienza la ‘batalla’ por Osetia

Rusia y Georgia movilizan sus ejércitos. Los intentos por tomar el control de la región podrían llegar a un enfrentamiento armado.

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Javier Pardo Barreto
08 de agosto de 2008 - 09:46 p. m.
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Perdida en el Cáucaso, la República de Osetia del Sur se convirtió en una región autónoma de la Unión Soviética en 1922 por mandato del entonces dictador Joseph Stalin. Con la caída del bloque soviético, el Congreso de diputados populares de Osetia del Sur proclamó la soberanía y la creación de la República el 10 de noviembre de 1990. Un día después aparecieron los primeros tres muertos por las diferencias entre separatistas osetas y georgianos, que no reconocen a Osetia del Sur como Estado independiente.

La región separatista, tampoco reconocida como Estado por ningún país, se convierte ahora en un campo de batalla. Desde que Mijail Saakashvili asumió la presidencia de Georgia en 2004 con la bandera de reunificar el país después de la disolución de la URSS, no ha dejado de intentar someter a Osetia del Sur y Abjazia, otra región que reclama su independencia, y desde la madrugada del viernes emprendió acciones militares en contra de Tsjinvali, la capital oseta.

En respuesta a los bombardeos con misiles contra Tsjinvali, el gobierno de Dimitri Medvédev, presidente de Rusia, envió un escuadrón de vehículos acorazados a la capital Oseta, según fuentes militares citadas por la agencia RIA Novosti. Sin embargo, varios oficiales georgianos comunicaron que la fuerza aérea rusa también ha bombardeado algunas áreas cercanas a Rbilisi, capital de Georgia.

Según los expertos, la movilización de Moscú tiene un trasfondo. En el territorio de la Federación Rusa se encuentra la región autónoma de Osetia del Norte, que, si bien, forma parte de Rusia, cuenta con autonomía de gobierno y tiene frontera con Osetia del Sur. Por otro lado, según Jesús Agreda-Rudenko, profesor de Estudios Europeos de la Universidad del Rosario nacido en Ucrania, “el interés del gobierno de Dimitri Medvédev intenta proteger los intereses de su país y también a sus ciudadanos en cualquier lugar del mundo”, teniendo en cuenta que muchos osetas cuentan con pasaporte ruso.

También “ es encesario saber  que Rusia tiene varios soldados en la zona” como miembros de Cuerpos de Paz y que, según el gobierno, fueron también víctimas de las acciones militares georgianas, con un saldo de más de 10 uniformados muertos y unos 30 heridos.

Si bien los contrastes entre los ejércitos de Rusia y Georgia son abismales, los expertos descartan que se dé un enfrentamiento directo entre las fuerzas de ambas naciones. Por una parte, “Rusia no tiene intención de adherir a la Federación a Osetia del Sur, y Georgia no estaría dispuesta a someterse a otra derrota militar luego de que su ejército se viera diezmado por los separatistas de Abjazia a mediados de la década de los noventa”, según Agreda-Rudenko.

De darse un conflicto, el futuro no sería bueno para ninguna de las partes involucradas. “Georgia seguramente sería derrotada por los ejércitos separatistas con apoyo Ruso. Rusia sería condenada por la comunidad internacional a pesar de esgrimir los argumentos del restablecimiento de la normalidad en la zona y que por medio de esta región muchos simpatizantes de la causa chechena entren a territorio ruso”, dice el experto en estudios europeos.

Hace mucho tiempo las víctimas superan el centenar, y mientras Georgia defiende la unificación del país, el líder separatista oseta, Eduard Kokoiti, afirma que la cifra de muertos por causa de los bombardeos de Georgia llega a los 1.400, entre civiles y militares, sin contar las bajas de soldados que sufren las consecuencias de verificar la paz de la zona.

Por Javier Pardo Barreto

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