10 Jun 2021 - 1:24 p. m.

Corte rusa califica de extremistas las organizaciones de opositor Navalni, ¿qué significa?

Las organizaciones del opositor ruso Alexéi Navalni son ahora calificadas de extremistas. Para la oposición de Vladimir Putin es un nuevo golpe de cara al futuro.

Redacción Mundo

Internacional

Las cosas se vuelven cada vez más difíciles para la oposición rusa. Un tribunal ruso calificó el miércoles de “extremistas” a las organizaciones del opositor encarcelado Alexéi Navalni, punto culminante de la liquidación de su movimiento que abre la vía a una mayor represión de sus partidarios. El opositor, de 45 años y quien cumple una pena de dos años y medio de prisión por un caso de fraude que él considera político, hizo saber inmediatamente en Instagram que “no se detendrá”.

Esta sentencia, tras una audiencia a puerta cerrada, se produce tras meses de represión contra la oposición, marcada por el envío de Navalni a una colonia penitenciaria, el exilio de varios activistas de su movimiento y medidas contra la prensa independiente y otras voces críticas. A pocos meses de las elecciones legislativas de septiembre, un tribunal de Moscú ordenó el miércoles la liquidación de las organizaciones de Navalni.

La sentencia tiene como objetivo principalmente el Fondo de Lucha contra la Corrupción (FBK), una organización que ha presentado espectaculares investigaciones sobre el estilo de vida y la corrupción de la élite rusa, y las oficinas regionales que convocan manifestaciones y animan campañas electorales.

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“Queda demostrado que esas organizaciones no solamente difundían voluntariamente informaciones que incitaban al odio y a la hostilidad hacia los representantes del poder, sino que además cometían crímenes y delitos extremistas”, declaró a los periodistas un representante de la fiscalía, Alexéi Jafiarov, tras la decisión judicial.

Un mensaje publicado la noche del miércoles en la cuenta de Instagram de Navalni llamó a sus partidarios a seguir apoyándole y a que se sumaran a las consignas de voto de su equipo para las elecciones legislativas del otoño boreal. “Nos arreglaremos, evolucionaremos, nos adaptaremos. Pero no vamos a retroceder en nuestros objetivos e ideas. Es nuestro país y no tenemos otro”, escribió tras el veredicto Navalni, quien fue encarcelado a su regreso a Rusia en enero tras meses de recuperación por un envenenamiento del que culpa al Kremlin.

Estados Unidos y el Reino Unido denunciaron la decisión judicial. “Instamos a Rusia a que deje de abusar de las designaciones de ‘extremismo’ para atacar a organizaciones no violentas, a que ponga fin a su represión contra el señor Navalni y sus partidarios y a que cumpla con sus obligaciones internacionales de respetar y garantizar los derechos humanos y las libertades fundamentales”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

“Se trata de un nuevo ataque kafkiano contra los que se oponen a la corrupción y contra las sociedades abiertas, y de un intento deliberado de proscribir efectivamente la verdadera oposición en Rusia”, reaccionó el ministro de Relaciones Exteriores británico, Dominic Raab.

Riesgo de prisión

La audiencia judicial duró más de 12 horas, según los abogados del equipo Komanda 29, que defendía en particular al FBK y que anunció que apelará la decisión del tribunal. Los abogados denunciaron en un comunicado “un juicio a puerta cerrada con algunos documentos clasificados ‘secretos’”. “En la última audiencia se rechazaron todas las peticiones de la defensa y no se presentó ninguna prueba suficiente de culpabilidad”, dijeron.

La Fiscalía de Rusia celebró lo que consideró un juicio “legal y justificado”. El resultado de este procedimiento dejaba pocas dudas, ya que la red de oficinas regionales de Navalni ya había sido incluida a finales de abril en la lista de organizaciones “extremistas” por el servicio de vigilancia financiera.

En consecuencia la red había procedido a su propia disolución para evitar que sus miembros fueran procesados. La justicia ordenó el miércoles la liquidación de las organizaciones restantes, entre ellas el FBK. Los colaboradores de las formaciones consideradas “extremistas” corren el riesgo de ser condenados a largas penas de prisión y se ven privados de participar en las elecciones tras una ley promulgada la semana pasada por el presidente Vladimir Putin.

Para la oposición, este texto pretende neutralizar a los candidatos peligrosos para el gobierno antes de las legislativas, que se anuncian delicadas para el partido gobernante, Rusia Unida, en retroceso en las encuestas en un contexto de estancamiento económico. En los últimos meses, la represión a la oposición no sólo se ha dirigido contra el movimiento de Navalni sino también contra otros detractores del Kremlin.

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