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10 Nov 2021 - 12:59 a. m.

Cuando los migrantes se vuelven moneda de cambio

Cada vez son más los mandatarios que se están aprovechando de las crisis migratorias para presionar a sus adversarios. Esta vez el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, usa a los migrantes como peones para que la Unión Europea le retire las sanciones.
Camilo Gómez Forero

Camilo Gómez Forero

Periodista Mundo
Migrantes en la región de Grodno, frontera de Bielorrusia con Polonia.  / Afp
Migrantes en la región de Grodno, frontera de Bielorrusia con Polonia. / Afp
Foto: AFP - LEONID SHCHEGLOV

En Europa se juega de nuevo una turbia partida de ajedrez que tiene a los migrantes, con el rol de peones, en el centro del tablero. Fue el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, quien armó la partida en esta ocasión. El mandatario ha incentivado el cruce de personas de manera irregular hacia Polonia, el límite oriental de la Unión Europea (UE) y una de las zonas geoestratégicas más importantes del mundo. Su objetivo es claro: ejercer presión con los migrantes sobre el bloque de los veintisiete para que retiren las sanciones que le impusieron en noviembre de 2020, luego de la violenta represión contra la oposición bielorrusa que salió a protestar por los resultados de las elecciones presidenciales del año pasado en Minsk y otras partes del país.

Los esfuerzos de los migrantes por cruzar la frontera rara vez son tan organizados como ahora, por lo que se sospechaba que agentes bielorrusos estaban detrás de la coordinación de los grupos. El lunes ya no quedó duda de ello, así como de que el plan de Lukashenko, bautizado como “el último dictador de Europa”, es poner a “sus peones” al frente. Varios guardias fronterizos bielorrusos escoltaron en público a un grupo de casi mil migrantes, la mayoría de Oriente Medio y de África, desde la ciudad de Bruzgi en Bielorrusia hasta la región polaca de Podlaskie.

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