La Policía informó que la operación “Glamour” se saldó con la detención de varios ciudadanos colombianos y españoles y con el cierre de un club de alterne ubicado en un inmueble de la isla, con el que la organización ganaba un millón de euros (1,5 millones de dólares) al año.
Los detenidos fueron identificados como María Lucelly L.C., de 47 años, y Diana Fernanda S.C., de 32, ambas colombianas, y el español Eladio Javier R.E, de 32 años, quienes han sido acusados de asociación ilícita, favorecimiento de la inmigración ilegal, prostitución y blanqueo de capitales.
La Policía también detuvo a los colombianos Jackelin C.C, de 28 años, María Victoria A.B, de 33 años, y Luis Eduardo C.G., de 36 años, y a la española Lucía T.M, de 54 años, acusados de favorecer la inmigración ilegal y de delitos relacionados con la prostitución.
Además, por encubrimiento, revelación de secretos y omisión del deber de perseguir delitos, fue detenido el español Carlos L.G., de 34 años.
La Policía inició la investigación al detectar el trasiego de mujeres brasileñas y colombianas en un inmueble de la isla al que acudían muchos hombres, lo que confirmó que varias ciudadanas suramericanas entraban en el país como turistas y durante su estancia ejercían la prostitución.
La organización se nutría de jóvenes de escasa preparación que tenían grandes cargas económicas en su país, lo que hacía que solicitaran “plaza” en el local antes de salir de sus países de origen.
Al llegar a la isla las jóvenes se dirigían al club, donde eran aleccionadas para que aseguraran a la Policía que eran turistas y que vivían de alquiler en dicho inmueble.
Estas mujeres trabajaban doce horas al día y debían entregar la mitad de lo ganado a los regentes del club, lo que según las fuentes, suponía una “auténtica explotación sexual”.
Para ocultar los beneficios obtenidos con la prostitución de las jóvenes, las regentes del local crearon diversas sociedades relacionadas con la peluquería y la belleza.