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El puente, que unirá las islas de Femern (alemana) y Lolland (danesa), tendrá doble vía ferroviaria electrificada y una autopista de 4 carriles, estará financiado por peaje y se espera esté abierto al tráfico dentro de diez años.
Además, el que será el puente más largo de Europa permitirá conectar por tierra Alemania con la península de Escandinavia a través del puente del Øresund, que une ya Copenhague con la ciudad sueca de Malmö.
El proyecto se completará con la construcción de un nuevo tramo de vía de 119 kilómetros entre Ringsted, al sur de Copenhague, y Rødby, y otro de 89 kilómetros entre las ciudades alemanas de Puttgarden y Lübeck.
El acuerdo establece la creación de una sociedad pública, propiedad al cien por cien de Dinamarca, que será responsable de la planificación, la financiación, las obras y el funcionamiento del puente, de modo que los ingresos obtenidos recaerán exclusivamente en las arcas danesas.
El coste estimado del puente asciende a 32 mil millones de coronas danesas (4.300 millones de euros), que serán financiados de forma íntegra por Dinamarca, a los que hay que sumar otros 8.000 millones (1.100 millones de euros) por obras complementarias.
Las autoridades danesas calculan en 26 años el plazo para amortizar el coste del proyecto. Alemania sólo asumirá el coste del nuevo tramo ferroviario hasta Puttgarden, estimado en unos 7.000 millones de coronas (940 millones de euros).
El nuevo puente permitirá reducir en 160 kilómetros la ruta entre Copenhague y Hamburgo para el transporte de mercancías por tren, que se espera crecerá un 50 por ciento hasta 2025.
Durante la firma del acuerdo, la ministra de Transportes danesa, Carina Christensen, destacó que el proyecto beneficia a conductores de vehículos, pasajeros de tren y el mundo empresarial.
“Las empresas tendrán más fácil acceder a más mercados, lo que conlleva costes más bajos y productividad más alta, que se traducen en mayor competencia en beneficio de los consumidores, al ser más baratos los productos y haber más demanda”, declaró.
La ministra danesa destacó también la reducción de emisiones de CO2 que supondrá en relación a la actual ruta de ferry que funciona en la zona.