Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Un desastre nuclear, entre los temores de la guerra entre Rusia y Ucrania

Hace dos años, las fuerzas de Rusia tomaron el control de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande en Europa y una parte esencial de la infraestructura energética de Ucrania. Ahora, la estructura se encuentra en “una situación sin precedentes” y el temor por un desastre nuclear se aviva.

María José Barrios Figueroa

05 de marzo de 2024 - 09:00 p. m.
La planta de energía nuclear de Zaporiyia, situada en el área controlada por Rusia de Enerhodar, vista desde Nikopol.
Foto: AFP - ED JONES
PUBLICIDAD

Este lunes se cumplieron dos años de la toma de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande en Europa. Una de las partes más importantes de la infraestructura energética de Ucrania cayó en manos de Rusia el 4 de marzo de 2022 y el mundo entero quedó en vilo. Se temía que lo que seguía fuera un bombardeo en la estructura, desencadenando una situación similar a la de Chernóbil en 1986.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Dos años después, el miedo por un desastre nuclear se mantiene, agudizado por la posibilidad de que una escalada bélica se incline hacia las armas nucleares.

Zaporiyia, al borde del colapso

La central nuclear de Zaporiyia está en “una situación sin precedentes”, dijo el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi. La seguridad de la estructura preocupa a la organización, que señala que esta funciona en condiciones precarias, aumentando la posibilidad de un accidente.

En los últimos 18 meses, se han reportado ocho casos de pérdida total de energía externa en la central, lo que ha hecho que esta dependa de generadores diésel de emergencia. De diez líneas eléctricas externas de las que dependía antes de la guerra, ahora solo funciona una. Las explosiones y la actividad militar en la zona son el mayor peligro que enfrenta.

Los miedos de un desastre nuclear están latentes en Ucrania, que pasó por la experiencia de Chernóbil. Pero una situación así está muy lejos de ocurrir, según han establecido expertos.

La Sociedad Nuclear Americana ha explicado que cualquier desastre que resulte de un bombardeo a la central no tendrá los mismos efectos que el evento de 1986. En un comunicado de prensa publicado en julio del año pasado, explican que habían hecho un estudio con los “‘peores escenarios’, incluido el bombardeo y el sabotaje deliberado de los reactores y los contenedores de almacenamiento”. Los resultados arrojaron que en ningún caso había “consecuencias para la salud de la población relacionadas con la radiación”.

Read more!

Los reactores han estado apagados desde hace más de un año y no producen suficiente calor como para generar una fuga radiactiva. Incluso, si ocurriera un evento que fracturara las estructuras de contención, la emisión del material radiactivo sería únicamente en la zona inmediata. La central “está diseñada para resistir los peligros naturales y los provocados por el hombre. Los gruesos edificios de contención de hormigón reforzado con acero protegen los núcleos de los reactores y están diseñados para mantener cualquier material radioactivo aislado del medio ambiente”, aclara la organización.

De todas formas, ni el mandatario ruso, Vladimir Putin, ni el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quisieran tener que enfrentar una situación en la que ocurra un bombardeo en la central de Zaporiyia. La toma de la estructura fue “un golpe muy fuerte para la estabilidad energética” ucraniana, afirma Jesús Agreda, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario. La intención de Rusia, más que destruir la planta en sí, es la de tomar el control y debilitar la infraestructura ucraniana.

“Es algo que para Ucrania hace falta, porque lo que está haciendo Rusia desde el inicio de la guerra es hacer daño a la infraestructura ucraniana y, en el siglo XXI, la energía eléctrica es clave para todos los procesos de la vida humana. Esto es algo esencial para poder seguir resistiendo la invasión rusa. Sin esta central nuclear, un problema enorme para Ucrania es de dónde tener la energía, tanto para que puedan funcionar los servicios esenciales para mantener el bienestar y la vida de esta población que está bajo el ataque ruso, como para vender la energía, exportarla”, indica Vladimir Rouvinski, profesor de la Universidad Icesi.

Read more!

La central, apunta Agreda, podría ser usada por Rusia como el centro de la infraestructura energética de todos los territorios anexados. Teniendo esto en cuenta, los supuestos planes rusos denunciados por Ucrania para destruir la estructura no serían tan provechosos, ni tan factibles.

No ad for you

“Lo del ataque es poco creíble por las implicaciones que tendría. Rusia no tiene absolutamente ninguna razón para atacar la planta, para bombardearla. Cuando Ucrania estaba llevando a cabo una contraofensiva más exitosa, se hablaba de que Rusia podría sabotear la planta, pero no es lo ideal porque finalmente un desastre nuclear de este tipo generaría un problema no solo para Ucrania, sino para Rusia también”, dice el profesor Agreda.

Una amenaza nuclear

Recientemente, las preocupaciones nucleares han estado ancladas a las declaraciones del jefe de Estado ruso, quien advirtió a los países occidentales el riesgo “real” de una guerra nuclear. Ante la afirmación del presidente de Francia, Emmanuel Macron, sobre la posibilidad de enviar a Ucrania contingentes militares de la OTAN, Putin respondió que Rusia también tenía “armas capaces de alcanzar objetivos en su territorio” y que esta intención por parte de la organización, “además de asustar al mundo, es una amenaza real de un conflicto en el que se usen armas nucleares, lo que significa la destrucción de la civilización”.

No ad for you

La posibilidad de que Rusia use armas nucleares se debate entre dos argumentos. El primero, la doctrina rusa sobre el uso de este tipo de armamento. De acuerdo con Putin, este está autorizado bajo dos causales: si es en retaliación por un ataque nuclear de un enemigo o si “la misma existencia de Rusia como Estado se ve amenazada, aunque se usen armas convencionales”. Las líneas rojas, según Rouvinski, son diferentes a las que solía tener la Unión Soviética, “que se preparaba para usar armas nucleares solo en el caso de ser atacado con armas nucleares por parte de sus enemigos”, y el umbral para su autorización es ahora mucho más bajo.

“Y ese es un gran problema para Ucrania, porque si tuviera mayor éxito en recuperar los territorios que Rusia ya se anexó formalmente, Putin podría argumentar que está siendo objeto de este tipo de ataques y por ende podría utilizar ese tipo de armamentos”, explica Agreda.

El segundo argumento, en términos simples, es que Rusia sabe lo que podría perder en caso de lanzar el primer ataque nuclear. Para Agreda, realizar estas acciones bélicas sería contraproducente frente al discurso ruso de “liberar a Ucrania”, por lo que “no tendría ningún tipo de apoyo popular, ni en Rusia ni en Ucrania, evidentemente”. Además, podría costarle el apoyo internacional que ha recibido de países como China o India, además de ser la primera piedra para lo que se proyecta como la destrucción mundial.

No ad for you

“Putin no es un suicida, sabe perfectamente que el uso de las armas nucleares por parte de Rusia, incluso de las tácticas, puede desencadenar un conflicto global”, concluye Rouvinski.

En dos años de guerra, la situación entre Rusia y Ucrania no parece conocer tregua. Mientras Occidente trata de tomar impulso para apoyar a los esfuerzos ucranianos, el gobierno ruso hace lo propio y anuncia victorias en el territorio disputado. Sin tener una guía clara sobre lo que pretende el gobierno ruso, el mundo ha visto que Putin tiene en su historial varias amenazas sobre temas nucleares, pero la posibilidad de que se materialicen es difícil de establecer.

📧 📬 🌍 Semana a semana tendremos un resumen de las noticias que nos harán sentir que No es el fin del mundo. Si desea inscribirse y recibir todos los lunes nuestro newsletter, puede hacerlo en el siguiente enlace.

👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.

Si le interesan los temas internacionales, quiere opinar sobre nuestro contenido o recibir más información, escríbanos al correo mmedina@elespectador.com o aosorio@elespectador.com

No ad for you

Por María José Barrios Figueroa

Periodista interesada en temas internacionales, de conflicto, paz, memoria y género.@mariabarriosfmbarrios@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.