En las instituciones educativas es en donde más se ha sentido el paro, alrededor de un %60 de los profesores no están dictando clases; los hospitales también cesaron sus actividades con un 23% de funcionarios que se unieron al clamor nacional debido a la crisis financiera.
Los sistemas ferroviarios y la terminal aérea tienen a un 40% de sus trabajadores protestando en las calles por la creciente crisis que ha bajado considerablemente los niveles y condiciones de vida.
El ambiente en las calles francesas se torna más sólo de lo normal, aunque el comercio está trabajando común y corriente el gremio de los taxista se queja porque no hay el flujo de gente en día cualquiera.
A las dos de la tarde se reunirán los protestantes en la Plaza de Bastilla, ellos están en paro porque dicen que las medidas que está adoptando el Gobierno de Nicolás Sarkosy sólo intentan favorecer a los grandes empresarios y a las entidades bancarias; y en cambio dicen que los que están pagando las consecuencias de la recesión son los trabajadores asalariados.
Los sindicalistas creen que este será uno de los paros que más va a tener auge y tal vez una acogida positiva por parte del gobierno francés.