Este miércoles se desvelaron unos espantosos abusos de los derechos humanos de migrantes en la frontera entre Francia e Italia por parte de las autoridades francesas, de acuerdo con un comunicado de prensa elaborado por Amnistía Internacional, Anafé, La Cimade, Médecins du Monde, Médecins sans Frontières y Secours Catholique Caritas France.
Esta frontera es una de las zonas claves en la crisis migratoria que ha polarizado la política europea en las últimas semanas. Tras la explotación de esta crisis con la Primavera Árabe y el principio de la guerra en Siria en 2011, uno de los asuntos más problemáticos ha sido cómo tratar los migrantes que intentan cruzar por la frontera italiana hacia Francia y Europa central.
Las tensiones entre Francia e Italia han ido aumentando en las últimas semanas, particularmente con la emotiva historia del barco Aquarius. El nuevo gobierno italiano rechazó el barco que llevaba a 629 personas, incluyendo 100 niños, una decisión que el presidente francés Emmanuel Macron calificó de “egoísta e irresponsable”. El nuevo primer ministro italiano Giuseppe Conte acusó a Macron de "hipocresía" por sus comentarios.
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Conte y Macron se reunieron este 22 de junio en París, donde hicieron un llamamiento para crear centros europeos para procesar los demandantes de asilo en sus países de origen, además de instar a una “profunda refundación” de las relaciones entre la UE y los países de tránsito de migrantes.
Aunque este encuentro pareció señalar el empiezo de una nueva época en las relaciones entre los países, el informe de las ONG que actúan en la región indica otra realidad. El comunicado comienza: “Las organizaciones francesas e italianas trabajan juntos, de manera solidaria, para el respeto de los derechos fundamentales de los migrantes, y les piden a los gobiernos francesas e italianas que hagan lo mismo”.
Las observaciones de las organizaciones, fechadas entre el 24 y el 26 de junio, confirman las numerosas violaciones de los derechos humanos de migrantes en la zona, principalmente por parte de las autoridades francesas.
Los observadores notaron que las autoridades detuvieron a 76 personas en una estación de policía de Menton, Francia, en “condiciones indignas”, sin acceso a sus derechos fundamentales. Según el informe, esta privación de libertad duró hasta 14 horas, 10 horas más de las 4 máximas que el Consejo de Estado francés juzgó aceptable en el julio de 2017.
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El comunicado también nota que la policía francesa ilegalmente rechazó a 11 menores y les hizo volver a Italia. 157 personas más fueron expulsadas hacia Italia, sin tener la oportunidad de pedir asilo ni tener sus casos individuales estudiados, otra práctica ilegal según el tribunal administrativo de Niza.
Además, los empleados de las ONG observaron el uso regular de inspecciones basadas en la apariencia física de los pasajeros en trenes provenientes de la ciudad italiana de Ventimiglia, aunque esta práctica también esté prohibida.
Este comunicado de las ONG sigue un informe de Oxfam publicado el 15 de junio que detalla otros asquerosos abusos de poder por parte de los agentes fronterizos franceses. Entre las acusaciones: que los agentes detuvieron a migrantes menores sin agua ni comida, que se les quitó las plantas de sus zapatos y que robaron las tarjetas SIM de sus celulares.
Sólo dos meses antes, se les acusaron a los agentes fronterizos en Francia de haber cambiado las fechas de nacimiento de menores en la frontera para hacerlos pasar por adultos y poder remandarlos a Italia.
Hay cada vez más presión en el continente europeo de encontrar una solución a esta crisis. Además de la reunión entre Conte y Macron el 22 de junio, dos días más tarde se reunieron varios líderes de la UE en Bruselas con el objetivo de formar una estrategia común para enfrentar esta crisis migratoria, pero no pudieron llegar a un acuerdo.