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El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo este viernes que el diálogo directo de su país con Irán “se verá afectado” por la represión de las protestas, al tiempo que alabó la valentía de los manifestantes “frente a la brutalidad”.
En una declaración junto con la canciller alemana, Ángela Merkel, Obama dijo que continuarán los contactos multilaterales con Irán, pero que el diálogo directo ofrecido por su gobierno “se verá afectado por los acontecimientos de esta semana”.
“Un gobierno que trata a sus ciudadanos con medidas implacables y violencia, y que no puede lidiar con protestas pacíficas (...) no respeta normas universales”, denunció Obama, quien dijo que Alemania y Estados Unidos “hablan con una sola voz” al reclamar que se oiga a los manifestantes. Por su parte, Merkel señaló que los iraníes “tienen el derecho de que se cuenten sus votos”, al tiempo que recalcó que “se debe detener su programa nuclear”.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, exigió a Obama “que deje de interferir (en los asuntos de Irán) y que se disculpe”, pero el mandatario estadounidense respondió este viernes que no toma en serio esa demanda.
Obama recalcó que Estados Unidos ha hecho todos los esfuerzos posibles para no inmiscuirse en las elecciones y recomendó a Ahmadineyad que “mire a las familias de las personas que han sufrido palizas, de quienes han sido disparadas o detenidas” por participar en las manifestaciones.
Obama señaló, en cambio, que el principal líder opositor, Mir Husein Musaví, “ha inspirado a las fuerzas en Irán que están interesadas en abrir el país”.
Guantánamo
Obama señaló que su gobierno sigue negociando con Alemania sobre la posibilidad de que acoja a algunos detenidos de Guantánamo, pero que no han hecho solicitudes específicas. “No ha habido peticiones particulares de que un número equis de detenidos sean transferidos para una fecha específica”, dijo Obama en la rueda de prensa conjunta adelantada en la Casa Blanca.
“La canciller Merkel no ha hecho promesas específicas de ese tipo y las conversaciones continúan a un nivel bastante general en este momento”, añadió Obama. Por su parte, la gobernante alemana dijo que ambos países “están al principio del proceso” de negociaciones y que Alemania tiene una actitud “constructiva”.
Washington ha sondeado a Alemania sobre la posibilidad de que dé cobijo a nueve uigures -etnia musulmana de origen turco que habita en China- que están detenidos en Guantánamo, a un prisionero sirio y a otro tunecino, según el gobierno de Berlín, que dijo que espera más peticiones.
La administración que dirige Merkel aún no ha respondido a Washington, a la espera de recibir más datos sobre los casos. El mandatario estadounidense dijo entender que la canciller “tiene la obligación de garantizar que primero se tengan en cuenta los intereses de seguridad nacional de Alemania”.
“No vamos a evadir nuestra responsabilidad, pero debe ser armonizada, como dice el presidente, con la situación legal que tenemos en Alemania”, respondió Merkel. Obama reconoció que el cierre de Guantánamo será “difícil políticamente” y apeló a la ayuda de los aliados de Estados Unidos.
En ese sentido, dijo estar satisfecho con el acuerdo alcanzado en el seno de la Unión Europea que estableció un marco legal para la acogida de los detenidos y afirmó que los gobiernos europeos han respondido de forma “positiva” a EE.UU. con su disposición de ayudar.
Guantánamo “se ha convertido en un símbolo internacional de cómo Estados Unidos se ha alejado de algunos de sus valores fundamentales en la defensa muy legítima de nuestra seguridad nacional y por nuestra preocupación sobre el terrorismo internacional”, aseveró Obama.