A los detenidos se les atribuyen ocho robos con fuerza cometidos en Castellón; en las localidades madrileñas de Arganda del Rey, Coslada, Fuenlabrada y en Madrid capital; otros dos en Arrecife (Lanzarote) y uno en Valencia, aunque se investiga su participación en otros asaltos cometidos desde finales del mes de agosto.
Además de los nueve colombianos, también fue detenida una persona de nacionalidad española, que adquiría las joyas robadas por la banda
Según la Policía, la banda tenía una predilección por los domicilios de inmigrantes, y estaba dirigida por una persona identificada solo por las iniciales de su nombre como P.P.B.R.
Este detenido había estado en prisión anteriormente y fue expulsado de España, pero logró entrar de nuevo al país con una identidad falsa.
Los integrantes de la banda fueron detenidos en el mostrador de un local de compraventa de oro en Madrid, donde habían expuesto sobre la mesa piezas de joyería con un peso aproximado de medio kilo.