Los presidentes de Irán, Hasán Rohaní, y de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y el líder palestino, Mahmud Abás, asistirán el 23 de septiembre en Moscú a la inauguración de la mezquita más grande de Europa.
El Kremlin informó de que el presidente ruso, Vladímir Putin, les ha invitado personalmente a la ceremonia que tendrá lugar en la capital rusa, tras lo que mantendrán reuniones bilaterales.
Según informó el Consejo de Muftís de Rusia, Putin presidirá el miércoles el acto de apertura de la Gran Mezquita de Moscú, que dará cabida a más de 10.000 fieles.
La mezquita, que tendrá más de 18.000 metros cuadrados de superficie y una altura comparable a la de un edificio de seis plantas, abrirá sus puertas con ocasión de la Fiesta del Sacrificio (Eid-al Adha o Kurban Bayram).
El templo ha sido levantado sobre los restos de una antigua mezquita construida en 1904 y que ya se encontraba en estado ruinoso.
Moscú es después de París la segunda ciudad de Europa con más musulmanes, con un millón y medio, entre residentes e inmigrantes del Cáucaso y Asia Central.
En Rusia viven unos 23 millones de musulmanes, según el Consejo de los Muftís, en su mayoría en Moscú, el Cáucaso Norte y las repúblicas de Tatarstán y Bashkiria.
Debido a sus altos índices de natalidad, el número de musulmanes en este país no ha dejado de crecer desde la caída de la Unión Soviética en 1991.
No obstante, Putin, un confeso creyente cristiano ortodoxo, ha dejado bien claro que Rusia es un país laico y ha cortado de raíz cualquier intento, por ejemplo, de que las niñas musulmanas lleven velo en las escuelas.