23 Mar 2022 - 1:09 p. m.

¿Quién es Alexéi Navalni y por qué le importa tanto a Putin?

El principal opositor del Kremlin, Alexéi Navalni, que convocó protestas tras la invasión rusa de Ucrania, fue condenado este martes por fraude y desacato. Tras ser capturado, y pese a estar a prisión, Navalni junto a su equipo, han publicado varias investigaciones sobre presuntos casos de corrupción dentro de las altas esferas del poder ruso.
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Una jueza rusa declaró a Alexéi Navalni culpable de “fraude” y “desacato” este 22 de marzo. Esto allanó el camino para ampliar la pena de prisión que ya cumple el principal opositor al presidente Vladimir Putin. La fiscalía había solicitado la semana pasada que la pena de dos años y medio de detención, que Navalni cumple desde hace algo más de un año, se elevara a 13 años de prisión.

En esta ocasión, los investigadores acusan a Navalni de malversar millones de rublos en donaciones a sus organizaciones anticorrupción y de “desacato” durante un juicio anterior. Él considera que estos cargos son ficticios y que fueron ordenados por el Kremlin para mantenerlo en prisión el mayor tiempo posible.

Kira Yarmysh, la portavoz del líder opositor ruso Alexéi Navalni, dijo este martes que mientras la atención del mundo se centra en Ucrania, “otro crimen monstruoso se estaba cometiendo dentro de Rusia”, pues no solo la libertad del opositor estaba en juego, sino también su vida. ¿Pero quién es Alexéi Navalni y por qué le importa tanto a Putin?

Navalni, de 44 años, se graduó de derecho en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos de Moscú en 1998, y lleva más de 10 años liderando protestas contra las autoridades rusas. En 2008 denunció actos de corrupción en algunas de las grandes corporaciones controladas por el Estado, y antes de las elecciones parlamentarias de 2011, instó a sus seguidores a votar por cualquier partido, menos por el de Putin.

Fue en esas protestas de 2011 que las autoridades capturaron por primera vez al activista que permaneció 15 días en la cárcel. Dos años después, y luego de acumular seguidores en sus redes sociales, las autoridades lo condenaron a cinco años de cárcel por malversación de fondos; una acusación considerada política por parte de Navalni.

En 2013, participó en las elecciones a la Alcaldía de Moscú. Sin embargo, Sergéi Sobyanin, aliado de Putin, se quedó con el cargo. En 2018, tampoco logró hacer mucho, pues intentó llegar a las elecciones presidenciales, pero su candidatura fue vetada.

En 2020, fue víctima de un envenenamiento. El activista se enfermó repentinamente a bordo de un avión en Siberia el 20 de agosto de ese año. Tres laboratorios europeos afirmaron que fue víctima de un envenenamiento con una sustancia neurotóxica de tipo Novichok, creada en la época soviética con fines militares. Según indicaron sus allegados, se encontraron restos de la sustancia en una botella de agua en su habitación de hotel en Siberia, donde estaba en campaña para apoyar a los candidatos a unas elecciones locales.

En 2021, el activista regresó a Rusia, luego de haber estado en Alemania, donde permaneció varios meses para recuperarse del envenenamiento. Allí la policía lo detuvo tan pronto llegó al aeropuerto.

Luego, desde la cárcel, Navalni relató en agosto del año pasado que era obligado a lo que las autoridades llamaban un programa de “concienciación”, donde lo obligan a ver la televisión estatal rusa y películas de propaganda por más de ocho horas al día.

Ahora, el activista anticorrupción y exabogado, de 45 años, que está siendo juzgado desde febrero en un tribunal improvisado dentro de la colonia penitenciaria donde cumple su pena, apareció en la audiencia vestido con uniforme de presidiario, con el rostro demacrado, y escuchó el veredicto con las manos en los bolsillos, entre risas y discusiones con sus abogados según la AFP.

A pesar de eso, Navalni sigue enviando mensajes contra el gobierno de Putin. Desde la ofensiva en Ucrania, se ha pronunciado contra los combates y ha seguido convocando manifestaciones contra el conflicto, a pesar de los riesgos que conlleva. Incluso, estando en prisión, él y su organización, el Fondo de Lucha contra la Corrupción (FBK), continúan publicando sus investigaciones sobre presuntos casos de corrupción dentro de las altas esferas del poder ruso. El lunes, publicaron un video en el sostienen que Putin estaba escondiendo un yate valorado en 700 millones de dólares en un muelle en Italia.

En otro video, publicado en enero de 2021, la organización habló sobre “la mayor trama de corrupción en Rusia”, según datos del grupo de Navalni, por un monto de más de 100.000 millones de rublos (unos 1.400 millones de dólares).

Mientras que, en investigaciones más recientes, y que tienen que ver con el caso de Navalni ante la justicia rusa, el grupo alegó que, durante un juicio de la semana pasada, la juez Margarita Kotova había recibido varias llamadas de un número que los investigadores rastrearon hasta el jefe de relaciones públicas de la administración presidencial. “El caso fue completamente inventado por personas específicas”, dice en el video Ivan Zhdanov, partidario y exjefe de la fundación de Navalni. “Este veredicto está siendo escrito por funcionarios de Putin”, agregó.

Para reprimir cualquier crítica al ejército ruso tras invasión a Ucrania, las autoridades han reforzado aún más su arsenal jurídico, con fuertes penas de prisión. A pesar de ello, más de 15.000 personas han sido detenidas temporalmente en Rusia, a lo largo de casi un mes, por manifestarse contra la ofensiva, según la ONG OVD-Info.

En paralelo, el gobierno ha reforzado su control sobre la información acerca de la invasión, bloqueando el acceso a decenas de medios locales y extranjeros en Rusia. El lunes, la justicia rusa prohibió Instagram y Facebook, acusadas, como Navalni, de “extremismo”. Twitter y TikTok ya estaban bloqueadas en el país.

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