Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Rusia firmará próximamente con Irán un contrato de suministro de combustible nuclear válido por diez años, según anunció Serguéi Kiriyenko, jefe de la corporación de energía atómica rusa Rosatom. “Hemos acordado firmar próximamente un contrato para el suministro de combustible nuclear durante un mínimo de diez años”, aseguró Kiriyenko tras reunirse con dirigentes iraníes en Teherán, según informaron las agencias rusas.
Con el beneplácito del OIEA y pese a las críticas de Estados Unidos, Rusia suministró durante los últimos años a Irán combustible nuclear con destino a Bushehr, la primera central atómica de la historia de la república islámica.
Ante los recelos occidentales, Rusia ha mantenido siempre que “la parte iraní ha dado garantías escritas adicionales de que el combustible será empleado exclusivamente en la central eléctrica nuclear de Bushehr”.
Los expertos rusos sostienen que el grado de enriquecimiento del combustible es inferior al nivel alcanzado por los especialistas iraníes, por lo que los suministros rusos no pueden contribuir al enriquecimiento de uranio por Irán con posibles fines militares.
Moscú y Teherán suscribieron a principios de 2005 un protocolo adicional sobre la devolución a Rusia del combustible nuclear usado en la central atómica. A su vez, el director del Organismo de la Energía Atómica de Irán, Gholamreza Aghazadeh, aseguró hoy a las agencias rusas que su país está interesado en participar en el proyecto ruso de crear un centro internacional de enriquecimiento de uranio en Siberia
“Hace mucho tiempo que dimos una respuesta positiva. Bajo la condición de que tal cooperación no nos impida lograr nuestros objetivos”, señaló.
Aghazadeh recordó que Irán dispone de sus propias plantas de enriquecimiento de uranio. Irán rechazó en 2006 la oferta rusa de renunciar a sus ambiciones nucleares a cambio de cooperar en la creación de ese centro de enriquecimiento de uranio que abastecería a las plantas atómicas del régimen islámico.
Rusia y Kazajistán acordaron en mayo de 2007 crear el primer centro internacional de enriquecimiento de uranio, proyecto al que se han sumado, aunque no formalmente, Ucrania y Armenia. El centro está emplazado en las instalaciones ya existentes de una planta de uranio en Angarsk, cerca del lago Baikal (Siberia) y de la frontera con Mongolia.
El Complejo Químico de Angarsk acoge una planta que produce hexafluoruro de uranio (UF6) , el combustible que utilizan la mayoría de los reactores de las centrales nucleares. Rusia mantiene que las instalaciones, que operarán bajo la supervisión del OIEA, “permitirán a los Estados interesados ejercer su derecho, sin discriminaciones y con garantías, a acceder a los beneficios de la energía nuclear”.